El presidente de la República, José Raúl Mulino, ha manifestado un fuerte rechazo ante los acontecimientos recientes suscitados en la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI). El mandatario nacional calificó los hechos registrados este miércoles como un "show lamentable", expresando su descontento tras la confirmación de que la rectora Etelvina de Bonagas permanecerá en el ejercicio de su cargo.
De acuerdo con las declaraciones del jefe de Estado, los sucesos ocurridos en la institución universitaria proyectan una imagen sumamente negativa de la entidad. Mulino señaló que lo ocurrido evidencia que existe un entendimiento erróneo y limitado sobre el concepto de la autonomía universitaria, la cual está dictada por la ley. Para el mandatario, la autonomía no debe ser interpretada como un escudo para justificar acciones que se alejen de la ética profesional y administrativa.
En un tono crítico, el presidente lamentó profundamente lo que describió como una falta de renovación dentro de la universidad, así como la persistente defensa de privilegios en dicha entidad. Mulino fue enfático al asegurar que, si bien respeta la autonomía universitaria, este respeto no se extiende a la protección de privilegios o a la ejecución de actos que, a su juicio, "rayan abiertamente en la moral pública".
El mandatario subrayó que una institución de carácter académico debe ser un espacio donde predominen el debate constructivo y el aprendizaje continuo. Según su visión, este tipo de conflictos y situaciones administrativas no tienen cabida en un entorno dedicado a la formación intelectual y profesional. En este sentido, Mulino hizo un llamado directo a la junta directiva de la UNACHI, instándola a comprender las exigencias y retos del siglo actual, así como la necesidad imperativa de adaptarse a las nuevas innovaciones.
Uno de los puntos más contundentes del pronunciamiento presidencial fue la mención directa a la rectora Etelvina de Bonagas. Mulino afirmó tajantemente que, si estuviera dentro de sus capacidades y facultades legales, la rectora no habría podido ingresar a la universidad el día de hoy. No obstante, reconoció que no posee la capacidad legal para intervenir directamente en esa decisión debido al marco normativo vigente.
Como consecuencia directa de esta situación y ante el malestar generado por los hechos, el presidente anunció una medida económica drástica. José Raúl Mulino aseguró que, por el momento, su Gobierno no transferirá "un solo centavo" a la Universidad Autónoma de Chiriquí. Esta decisión representa una sanción financiera directa hacia la institución como respuesta a la gestión y los eventos recientes.
Finalmente, el presidente expresó su pesar por el impacto que esta medida y la situación general de la universidad puedan tener sobre las personas que no están involucradas en el conflicto. Mulino manifestó que "le duele mucho" la situación de aquellos estudiantes y personal que no tienen responsabilidad en los hechos, pero mantuvo su postura firme respecto al retiro de los fondos gubernamentales mientras persistan las condiciones que calificó como lamentables.
Con estas declaraciones, el Ejecutivo panameño marca una postura de confrontación frente a la administración actual de la UNACHI, cuestionando la interpretación de la autonomía universitaria y vinculando el financiamiento público a la moralidad y la modernización de la gestión institucional. El mandatario ha dejado claro que la defensa de privilegios personales y la resistencia a la renovación son puntos inaceptables en la administración de los centros de educación superior del país.


