Ecuador avanza en el proceso para salir formalmente del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos, conocido como el SUCRE. El presidente Daniel Noboa envió la propuesta al Legislativo el pasado 21 de mayo de 2026, solicitando la denuncia del Tratado Constitutivo de este mecanismo.
Para entender el contexto, el SUCRE fue implementado en 2009 durante el gobierno de Rafael Correa, bajo el impulso de los países del ALBA. No se trataba de una moneda física que circulara entre ciudadanos, sino de una unidad de cuenta virtual diseñada para realizar pagos internacionales y facilitar el comercio exterior sin depender directamente del dólar.
Sin embargo, el sistema ha quedado en desuso. Uno de los argumentos principales para abandonar el tratado es que, desde 2019, no se han registrado operaciones de comercio exterior ecuatorianas a través de este mecanismo. La presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales, Lucía Jaramillo, ha señalado que el uso por parte de operadores locales ha sido nulo en los últimos años y que el comercio con los países vinculados continúa sin necesidad de recurrir al sistema.
Además del desuso, el SUCRE ha estado envuelto en polémicas. El mecanismo fue vinculado a investigaciones sobre presuntas operaciones irregulares, exportaciones ficticias y lavado de activos, específicamente relacionadas con la empresa Foglocons y los nombres de Álex Saab y Álvaro Pulido.
Actualmente, el trámite se encuentra en la Comisión de Relaciones Internacionales y Movilidad Humana, que debe preparar un informe antes de pasar al Pleno de la Asamblea Nacional. Para que la salida se concrete, se requerirá el respaldo de la mayoría absoluta de los legisladores.
Es importante aclarar que Ecuador mantendrá su actividad comercial con los países vinculados, pero prescindiendo de este sistema de compensación. De aprobarse, el país cerraría formalmente un capítulo de los mecanismos regionales impulsados durante el correísmo.
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