El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, sostuvo una reunión en Nueva York, Estados Unidos, con su homólogo chino, Wang Yi, con el objetivo de plantear los intereses de ambas naciones y abordar los puntos de fricción que han afectado la relación bilateral en los últimos meses. Este encuentro representa la primera cita de alto nivel entre los gobiernos de Panamá y China desde que se intensificaran las tensiones diplomáticas y comerciales entre ambos estados.
Durante la reunión, el jefe de la diplomacia panameña solicitó formalmente que las autoridades chinas apliquen un criterio estrictamente técnico para la detención de buques de bandera panameña en los puertos del país asiático. Esta petición surge como respuesta a un incremento en las detenciones de estas embarcaciones, una práctica que se ha intensificado tras la salida forzosa de un conglomerado chino de la operación de dos terminales portuarias situadas en las proximidades del Canal de Panamá.
Martínez-Acha explicó a los medios de comunicación que Panamá mantiene la disposición de dialogar con China sobre las medidas necesarias para mejorar la fiabilidad de su flota mercante. El canciller subrayó que este es un proceso que ya se venía desarrollando y que es fundamental para garantizar la fluidez del comercio. Para dimensionar la importancia de este punto, el funcionario recordó que Panamá posee una de las flotas mercantes más grandes del mundo, contando con un registro de 8.638 buques abanderados que suman 233,2 millones de toneladas brutas.
Otro de los ejes centrales de la conversación fue la necesidad de renegociar el Acuerdo sobre Transporte Marítimo. Panamá busca renovar este convenio para mantener el estatus de "Nación Más Favorecida" en los puertos chinos. Este reconocimiento, otorgado originalmente tras el establecimiento de relaciones diplomáticas en 2017 —momento en que Panamá rompió vínculos con Taiwán—, concede a la flota panameña ventajas competitivas significativas, tales como la aplicación de tarifas portuarias preferenciales y la agilización de los trámites administrativos.
El referido acuerdo fue firmado inicialmente en 2018 con una vigencia de tres años. Posteriormente, en el año 2021, fue renovado por un periodo de cinco años, plazo que se encuentra próximo a vencer, lo que hace imperativa una nueva negociación para evitar la pérdida de dichos beneficios comerciales.
El contexto de este encuentro está marcado por una fuerte tensión derivada de la salida del conglomerado chino CK Hutchison de la operación de dos puertos cercanos al Canal el pasado mes de febrero. Dicha salida ocurrió luego de que la Corte Suprema de Panamá declarara inconstitucional la concesión que había sido otorgada hace más de veinticinco años. Ante esta decisión, el gobierno de China advirtió que Panamá pagaría "un alto precio" por la salida de la empresa.
Como consecuencia de este conflicto, la empresa CK Hutchison activó un proceso de arbitraje internacional contra el Estado panameño, reclamando una suma de al menos 2.000 millones de dólares. Paralelamente, se ha observado un aumento en la frecuencia de detenciones de buques con bandera panameña en puertos chinos, lo que ha sido interpretado como una respuesta a la disputa legal y comercial.
A pesar de estas dificultades, Panamá ha reiterado su compromiso con la estabilidad diplomática. En un comunicado difundido el martes, el gobierno panameño reafirmó su pleno respeto al principio de "una sola China" y subrayó su compromiso con el Estado de Derecho y la independencia en la toma de decisiones de sus instituciones democráticas. El canciller Martínez-Acha enfatizó que la disposición de Panamá es trabajar basándose en el respeto mutuo y la soberanía de cada nación.
Finalmente, el canciller Martínez-Acha aseguró que las relaciones bilaterales se mantienen en un estado aceptable y que existe una voluntad abierta al diálogo sobre temas de interés mutuo. No obstante, recalcó que cualquier conversación y acuerdo futuro se llevará a cabo poniendo siempre por delante los intereses nacionales de Panamá.


