En el marco de un complejo y coordinado operativo internacional, este martes se concretó la extradición hacia territorio chileno de una mujer de 30 años, quien se encontraba prófuga de la justicia y era acusada del delito de secuestro. El procedimiento culminó con el traslado de la imputada bajo estricta custodia policial hasta el Complejo Fronterizo Pino Hachado, ubicado en la comuna de Lonquimay, región de La Araucanía.
La mujer contaba con una situación judicial crítica en Chile, ya que mantenía una orden de detención vigente emitida por el Juzgado de Garantía de Villarrica desde el 22 de abril de 2022. Debido a la gravedad de los hechos y a su condición de prófuga, se había activado una alerta roja internacional a través de Interpol en diciembre de 2025, lo que permitió que fuera rastreada y localizada fuera de las fronteras nacionales.
Los antecedentes policiales revelan que la imputada se encontraba en Argentina, donde estaba sometida a un proceso de extradición y cumplía una medida cautelar de prisión domiciliaria. Sin embargo, el régimen de arresto fue vulnerado el pasado 19 de marzo de 2026, fecha en la que las autoridades argentinas constataron que la mujer había desaparecido de su domicilio. Ante este hecho, se activó de manera inmediata una alerta por fuga y fue declarada oficialmente en estado de rebeldía por la justicia trasandina.
A partir de ese momento, se inició un despliegue de búsqueda intensiva que requirió la cooperación binacional. Las diligencias fueron coordinadas meticulosamente entre los detectives de la Oficina Central Nacional (OCN) Interpol Santiago de la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile y los efectivos de la Policía Federal Argentina. Ambos organismos trabajaron conjuntamente para rastrear los movimientos de la fugitiva y ubicar su paradero exacto en territorio argentino.
La búsqueda terminó exitosamente el pasado 25 de marzo. La mujer fue capturada en la ciudad de Cipolletti, perteneciente a la provincia de Río Negro, Argentina. El operativo de detención fue ejecutado por la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de Neuquén, logrando así poner fin a su periodo de fuga.
Tras su captura, la imputada permaneció detenida en Argentina, donde tuvo que enfrentar las audiencias judiciales correspondientes para validar el proceso de extradición. Una vez cumplidos todos los requerimientos legales y judiciales en el país vecino, este martes se procedió a su traslado definitivo hacia Chile.
La llegada de la mujer al país se produjo a través del paso fronterizo de Pino Hachado. En el lugar, la imputada fue recibida esposada por detectives de la OCN Interpol Santiago, quienes contaron con el apoyo estratégico del Departamento de Migraciones y de la Policía Internacional de Temuco. El objetivo principal de este despliegue en la frontera fue asegurar que el traspaso de custodia se realizara sin incidentes y que la mujer fuera trasladada rápidamente para ser puesta a disposición de los tribunales competentes en Chile.
Este caso ha generado una notable preocupación debido a la condición de prófuga internacional de la mujer y a la capacidad de evadir el control del arresto domiciliario en Argentina. El éxito de la operación resalta la importancia del despliegue policial binacional, que abarcó desde la captura y el seguimiento hasta la posterior extradición hacia la región de La Araucanía, asegurando que la acusada de secuestro enfrente finalmente la acción de la justicia chilena.


