El Gobierno del Perú, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, ha anunciado que el país está ingresando a una nueva fase en su proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El viceministro de Relaciones Exteriores, embajador Félix Denegri, señaló que esta etapa se caracteriza por un incremento en las exigencias y la necesidad imperativa de profundizar en la implementación de reformas estructurales en diversas áreas del Estado.
Durante un encuentro sostenido con embajadores y jefes de misión de los países que integran la OCDE, el viceministro Denegri subrayó que el avance actual es el resultado de un esfuerzo sostenido y coordinado. Este trabajo ha permitido la implementación de estándares técnicos diseñados para fortalecer las políticas públicas y consolidar la institucionalidad del país, sentando las bases para cumplir con los requerimientos del organismo internacional.
Uno de los puntos centrales abordados por el jefe del Servicio Diplomático de la República fue la importancia de la articulación interinstitucional. Denegri enfatizó que, para alcanzar el éxito en este proceso, es fundamental mantener una estrecha coordinación entre las diversas entidades del Estado, así como garantizar la continuidad de las políticas implementadas. El viceministro hizo especial hincapié en la necesidad de mantener una visión de largo plazo, advirtiendo que esto es particularmente crítico en el actual contexto de transición gubernamental.
En este sentido, el funcionario resaltó que la adhesión a la OCDE no es un proyecto coyuntural, sino que constituye una política de Estado. Como prueba de ello, destacó los avances significativos logrados en sectores estratégicos. Entre ellos, resaltó el impulso de estrategias enfocadas en la transformación digital y la adopción de nuevas tecnologías. Asimismo, mencionó que el Perú ha recibido reconocimientos internacionales en los ámbitos de la pesca y la acuicultura, específicamente por sus esfuerzos en materia de sostenibilidad y su lucha contra la pesca ilegal.
El viceministro también reconoció que el acompañamiento de los países miembros de la OCDE es una pieza fundamental en este camino. El apoyo técnico y la guía de estas naciones son esenciales para impulsar las reformas necesarias y asegurar que se implementen las recomendaciones prioritarias formuladas por la organización.
Por otro lado, la embajadora Ana María Sánchez, alta representante del Perú para el proceso de adhesión, aportó datos cuantitativos sobre el estado actual del trámite. Informó que el país ha alcanzado un progreso cercano al 40% en la fase técnica. Según Sánchez, este porcentaje es el reflejo de una arquitectura institucional que logra articular los distintos niveles del Estado, apoyándose en mecanismos de cooperación internacional. Estos mecanismos no solo impulsan las reformas, sino que promueven espacios de intercambio y permiten un seguimiento riguroso de las recomendaciones emitidas por los comités evaluadores de la OCDE.
No obstante, la embajadora fue clara al señalar que los logros alcanzados coexisten con desafíos pendientes. Identificó áreas críticas que aún requieren atención, tales como la política ambiental, la gobernanza pública y la transformación digital. Estas dimensiones exigen una coordinación multisectorial eficiente y la toma de decisiones firmes en materia de política pública. Ante este escenario, Sánchez destacó el compromiso mostrado por los líderes sectoriales y los equipos técnicos para asegurar la continuidad del proceso.
Finalmente, el secretario general de la Cancillería, embajador Eric Anderson, coincidió en que el Perú posee una base sólida para enfrentar la siguiente etapa del proceso. Sin embargo, subrayó que el reto principal radicará en sostener y profundizar las reformas durante el cambio de gestión administrativa. Anderson concluyó su intervención recordando que las grandes transformaciones estructurales no ocurren de manera inmediata, sino que toman tiempo y se construyen de forma progresiva.

