Colo Colo atraviesa un momento deportivo envidiable en el plano estadístico. El equipo se mantiene como el líder absoluto de la Liga de Primera, consolidando una posición de privilegio en la tabla de posiciones. Esta situación se vio reforzada recientemente tras el triunfo por 2-1 obtenido ante Universidad Católica, un resultado que permitió al "Cacique" dar un salto importante y extender su ventaja competitiva. Actualmente, el conjunto albo ostenta una diferencia de ocho puntos respecto a su escolta más cercano, lo que le otorga un margen de maniobra considerable en la lucha por el campeonato.
Sin embargo, el éxito colectivo y la comodidad en la cima de la tabla no han distraído a Fernando Ortiz. El director técnico del equipo mantiene una concentración absoluta en el objetivo final, pero ya ha comenzado a proyectar el mercado de fichajes para el segundo semestre del año. A pesar de la ventaja numérica en los puntos, el cuerpo técnico y la dirigencia son conscientes de que el plantel podría requerir ajustes para sostener el rendimiento en la etapa final de la temporada.
En medio de esta planificación, surge la figura de Claudio Aquino como uno de los nombres más comprometidos. El volante, quien arribó al club proveniente de Vélez Sarsfield con la etiqueta de gran figura para el Centenario, no ha logrado afianzarse en la estructura del equipo. Lo que comenzó como una contratación llena de expectativas se ha transformado en una situación compleja, donde el futbolista no ha podido acoplarse al ritmo ni a las exigencias del sistema del "Cacique".
La inversión realizada por Colo Colo para concretar la llegada de Aquino fue considerable, ascendiendo a 1,8 millones de dólares. El objetivo era claro: el jugador debía asumir la labor de conductor principal del equipo. No obstante, la realidad en el campo de juego ha sido distinta. Tanto bajo la gestión de Jorge Almirón como en la actual conducción de Fernando Ortiz, Aquino no ha logrado transformarse en un titular indiscutido, distando mucho del rol protagónico que mantuvo en Vélez bajo las órdenes de Gustavo Quinteros.
Durante este primer semestre de 2026, el volante volvió a contar con el respaldo de Fernando Ortiz, pero los problemas físicos han sido un obstáculo determinante. Las lesiones han pasado factura en su rendimiento y disponibilidad, limitando su participación a un total de 771 minutos disputados. Esta intermitencia ha impedido que el jugador encuentre la regularidad necesaria para ganarse la confianza total del cuerpo técnico y, especialmente, de la hinchada.
La paciencia del sector crítico del club parece haberse agotado tras la última actuación frente a Universidad Católica. A pesar de ingresar en el segundo tiempo, su desempeño fue percibido como cansino y displicente, imágenes que alimentaron las críticas sobre su cometido real dentro del terreno de juego. Esta situación se vuelve más delicada ante la proximidad de la ventana de contrataciones, donde el club evaluará qué piezas son indispensables y cuáles podrían ser prescindibles.
La incertidumbre sobre su futuro fue abordada este miércoles por Aníbal Mosa, Presidente de ByN, quien dio señales claras sobre el procedimiento que seguirá la directiva. Mosa evitó dar garantías inmediatas, señalando que cualquier decisión se tomará una vez que termine la primera rueda del torneo, momento en el cual se sentarán a conversar con el jugador. El directivo recordó que Aquino posee un contrato vigente y que cualquier novedad deberá ser tratada directamente con él, especialmente considerando que el futbolista percibe un sueldo superior a los 80 millones.
A pesar de la tensión, Mosa reconoció la calidad técnica del volante, calificándolo como un "jugadorazo", aunque admitió que la adaptación no ha sido de las mejores. El presidente destacó que el jugador ha tenido partidos destacados, pero subrayó que la evaluación definitiva se realizará a mitad de año. Esta apertura deja la puerta abierta a posibles ofertas, mencionando específicamente el interés que podría existir desde Vélez Sarsfield por recuperar a su antiguo jugador.
El panorama para Claudio Aquino es complejo y parece alinearse con las proyecciones de figuras como Esteban Paredes, quien ya ha manifestado que no ve al volante en el futuro del club. Con el mercado de mitad de año a la vuelta de la esquina, el destino del conductor argentino dependerá de la evaluación final de Fernando Ortiz y la gestión administrativa de Aníbal Mosa.


