Juan Pablo del Río ha comunicado oficialmente su decisión de dejar la presidencia de Sodimac, la reconocida empresa especializada en el mejoramiento del hogar, luego de haber liderado la organización durante casi 30 años. El empresario informó al directorio de Falabella, entidad matriz de la compañía, que no buscará la repostulación para el cargo en el marco del proceso de renovación de la mesa directiva, el cual está programado para llevarse a cabo el próximo 8 de junio.
A pesar de que el arquitecto cederá la presidencia de la firma, su vínculo con el grupo empresarial no finalizará por completo. Del Río mantendrá una relación activa con la organización al continuar desempeñándose como director y permanecer como integrante del comité de directores de Falabella, asegurando así que su experiencia siga presente en los niveles estratégicos de la matriz.
La trayectoria de Juan Pablo del Río en la compañía comenzó mucho antes de asumir el mando ejecutivo. El profesional ingresó al directorio de la empresa en el año 1986. Aproximadamente una década después de su incorporación inicial, asumió la presidencia de la firma, sucediendo en el cargo a su padre, José Luis del Río Rondanelli. Este relevo marcó una etapa de continuidad familiar en el liderazgo de la empresa, la cual ha tenido una estructura de mando muy estable; desde que la familia del Río adquirió la cooperativa Sodimac y llevó a cabo su transformación en sociedad, la organización solo ha contado con dos presidentes.
Durante el periodo en que Del Río estuvo al frente de la gestión, Sodimac impulsó una serie de hitos que fueron determinantes para su crecimiento y posicionamiento en el mercado. Entre las acciones más relevantes destaca la apertura del primer Homecenter en Chile en 1988. Este formato fue pionero en toda Latinoamérica para el segmento del mejoramiento del hogar, estableciendo un nuevo estándar de comercialización en la región. Posteriormente, en 1992, la empresa lanzó Constructor, un modelo de negocio específicamente orientado a atender las necesidades de los profesionales del rubro de la construcción.
La visión de expansión de la compañía bajo el liderazgo de Del Río no se limitó al mercado local. El proceso de internacionalización se inició formalmente en 1993, momento en el que la empresa ingresó al mercado de Colombia a través de una asociación estratégica con el Grupo Corona. Esta incursión fue el punto de partida para un crecimiento sostenido que, con el transcurso de los años, permitió que Sodimac expandiera sus operaciones hacia diversos mercados de Latinoamérica, logrando finalmente establecer presencia en siete países distintos.
Este proceso de expansión y fortalecimiento corporativo tomó un impulso mayor a partir del año 2003, tras la fusión de la empresa con Falabella. Esta integración permitió optimizar recursos y potenciar la capacidad de crecimiento de la firma de mejoramiento del hogar. En etapas posteriores, la compañía diversificó sus horizontes globales mediante la apertura de una oficina comercial en China y fortaleció su cadena de valor en el mercado regional al adquirir una participación mayoritaria en Imperial, una cadena especializada en la distribución de tableros y maderas.
Tras hacerse pública la noticia de su salida de la presidencia, Sandro Solari, quien se desempeña como director de Sodimac y fue gerente general corporativo de la empresa, se pronunció para resaltar el legado del arquitecto. Solari destacó que Juan Pablo del Río ha dejado una huella profunda en la metodología de construcción de la empresa, subrayando que consolidó una gestión responsable capaz de generar un valor sostenible tanto para la organización como para su entorno.
Con este anuncio, Sodimac cierra un ciclo de liderazgo extendido, mientras se prepara para la renovación de su mesa directiva el próximo 8 de junio, manteniendo a Del Río en el seno del directorio de Falabella.


