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Más de 158.000 trabajadoras del hogar en España se acercan a la jubilación sin garantías de una pensión suficiente

Más de 158.000 trabajadoras del hogar mayores de 55 años se acercan a la jubilación sin garantías de acceso a una pensión suficiente.

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Más de 158.000 trabajadoras del hogar en España se acercan a la jubilación sin garantías de una pensión suficiente
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Más de 158.000 trabajadoras del hogar mayores de 55 años en España se enfrentan a una vejez sin garantías económicas. Según un informe de Oxfam Intermón, solo el 45,9 % logrará acceder a una pensión contributiva, mientras que el 25,4 % de las trabajadoras inmigrantes se jubilará sin percibir prestación alguna, reflejando décadas de precariedad y desigualdad estructural. La situación es crítica debido al envejecimiento acelerado del sector y a una fragilidad financiera extrema que obliga a la mayoría a prever el trabajo informal más allá de los 65 años. A esto se suma un grave deterioro de la salud física y mental, con altas tasas de estrés y dolores crónicos derivados de la penosidad de sus tareas. Ante esta emergencia, Oxfam urge al Gobierno a reconocer el desgaste físico y mental del sector mediante coeficientes reductores para la jubilación anticipada. Asimismo, exigen la equiparación total de sus derechos laborales con el régimen general y una regulación más estricta de las agencias de servicios domésticos.

Un alarmante número de trabajadoras del hogar en España se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema al aproximarse a la edad de jubilación. Según los datos revelados en el informe ‘Toda una vida cuidando. El derecho a una jubilación digna para las trabajadoras de hogar y cuidados’, publicado este miércoles por Oxfam Intermón, más de 158.000 mujeres mayores de 55 años en este sector se enfrentan a un futuro sin garantías de acceder a una prestación económica suficiente para cubrir sus necesidades básicas.

El estudio pone de relieve una realidad preocupante: solo el 45,9 % de las empleadas del hogar que superan los 55 años logrará acceder a una pensión contributiva. Esta cifra evidencia la profunda precariedad que ha caracterizado al sector durante décadas, a pesar de que en los últimos años se han ido reconociendo diversos derechos laborales. El panorama es aún más crítico para ciertos colectivos, ya que el informe estima que el 14 % de estas trabajadoras se jubilará sin percibir prestación alguna. Esta desprotección total se agudiza significativamente en el caso de las trabajadoras inmigrantes, donde el porcentaje de quienes se jubilarán sin ningún tipo de prestación asciende al 25,4 %.

El sector de los cuidados y el trabajo doméstico presenta un proceso de envejecimiento mucho más acelerado que el resto del mercado laboral español. Actualmente, el 30 % de las trabajadoras domésticas y de cuidados superan los 55 años, mientras que en el conjunto del mercado laboral esta cifra es del 21 %. Esta tendencia se ha intensificado drásticamente desde el año 2021, periodo en el cual el número de afiliadas mayores de 55 años se ha duplicado, mientras que el número de aquellas mayores de 65 años se ha multiplicado por seis.

Sobre este escenario, Nerea Boneta, investigadora y autora del informe, ha señalado en declaraciones remitidas a los medios que no se puede hablar de trayectorias laborales individuales fallidas. En su lugar, Boneta explica que esta situación es el resultado de desigualdades acumuladas a lo largo de la vida laboral en un sector que se encuentra feminizado, precarizado y racializado.

La incertidumbre sobre el futuro es palpable entre las trabajadoras. De acuerdo con la encuesta integrada en el estudio, el 65,9 % de las mujeres mayores de 55 años cree que se verá obligada a retrasar su jubilación más allá de los 65 años. Aún más preocupante es el hecho de que el 78,3 % considera probable que, al llegar a la edad legal de jubilación, tenga que seguir trabajando en la economía informal para poder subsistir.

La precariedad económica actual ya condiciona la vida diaria de estas mujeres. El ingreso medio mensual de las trabajadoras del hogar y cuidados mayores de 55 años encuestadas es de 940 euros. De esta cantidad, destinan una media de 380 euros al pago del alquiler de su vivienda, lo que deja un margen muy estrecho para el resto de gastos. Esta fragilidad financiera se traduce en que un 42 % declara haber tenido que retrasar el pago del alquiler en el último año, casi la mitad de las encuestadas ha tenido que endeudarse para llegar a fin de mes y un 87 % afirma que no podría hacer frente a un gasto imprevisto de 600 euros.

La situación no mejora una vez alcanzada la jubilación. El informe indica que los ingresos de las mujeres ya jubiladas en este sector apenas alcanzan los 710 euros mensuales, una cifra que representa la mitad de lo que percibe el resto de la población jubilada en general.

Además del impacto económico, el informe documenta el grave deterioro de la salud física y mental de estas trabajadoras debido a la naturaleza de sus tareas. El 72 % de las encuestadas declara sufrir dolores de espalda, el 65,6 % manifiesta padecer estrés y casi el 60 % sufre ansiedad. Asimismo, un 32 % reporta tener problemas en la piel derivados del uso constante de productos químicos de limpieza.

Ante este escenario, Oxfam Intermón ha lanzado una serie de demandas urgentes. La organización reclama el reconocimiento de la penosidad, las enfermedades profesionales y el desgaste físico y mental del trabajo mediante la aplicación de coeficientes reductores que permitan el acceso a una jubilación parcial o anticipada.

Asimismo, la entidad pide que se culmine la equiparación de los derechos laborales de este sector con los del régimen general de la Seguridad Social. El objetivo es asegurar que la cotización se realice basándose en el salario real y que exista una prevención efectiva de los riesgos laborales. Por último, Oxfam demanda una regulación más estricta de las agencias y plataformas de servicios domésticos, junto con un fortalecimiento de las inspecciones de trabajo para combatir la precariedad.

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