La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, inició una gira de actividades en la región Junín que ha estado marcada por un fuerte clima de tensión y diversas manifestaciones de rechazo por parte de la ciudadanía local. Durante su desplazamiento por la zona, la candidata enfrentó situaciones de conflicto que incluyeron el bloqueo de transportes y agresiones físicas entre simpatizantes y opositores.
Uno de los incidentes más destacados ocurrió en la ciudad de Huancayo. En el marco de la campaña electoral, la agrupación musical Hermanos Yaipén había sido contratada para animar el mitin político de Fuerza Popular. Sin embargo, colectivos locales interceptaron el camino, bloqueando el paso del vehículo en el que se trasladaba la orquesta de cumbia. Ante la resistencia de los manifestantes, el vehículo de la agrupación musical se vio obligado a realizar un rodeo para intentar evitar el bloqueo y continuar su avance.
Durante estas protestas, los ciudadanos expresaron su descontento mediante consignas directas contra la candidata. Según reportes del portal Huanca York Times, los manifestantes utilizaron frases como "la sangre derramada jamás será olvidada", evidenciando un profundo rechazo a la actividad política de Fujimori en la región. Asimismo, algunos de los reclamos se centraron en el origen de la candidata. A través de ANP Noticias, se registró la declaración de una ciudadana quien señaló: "Si quiere gobernar que vaya a Japón, aquí en el Perú queremos un peruano, no queremos una japonesa. No nos representa".
La jornada de protesta no se limitó al bloqueo de vehículos, sino que se extendió en forma de una marcha que recorrió las calles principales de la localidad. En medio de este ambiente hostil, se produjeron incidentes de violencia física. El reporte indica que una mujer de la zona se acercó a un grupo de simpatizantes de Fuerza Popular con el objetivo de cuestionar la labor que Keiko Fujimori ha desempeñado en el Parlamento. No obstante, la respuesta de los militantes del partido fue agresiva, resultando en un ataque físico contra la ciudadana, quien fue víctima de arañazos y jalones de cabello.
En contraste con los incidentes públicos en Huancayo, Keiko Fujimori desarrolló una serie de eventos privados en la región, los cuales coincidieron con la celebración de su cumpleaños número 51. La agenda de la candidata comenzó con su llegada al aeropuerto de Jauja, desde donde se trasladó hacia un restaurante ubicado en la localidad de Concepción para asistir a una reunión.
Este evento en Concepción se caracterizó por implementar un estricto control de seguridad. El acceso al establecimiento estuvo restringido, prohibiéndose la entrada tanto a los medios de comunicación como a simpatizantes que no contaran con una acreditación formal. A pesar de las restricciones, en el exterior del local se concentraron diversas delegaciones que habían viajado desde Ayacucho y otras zonas del centro del país para mostrar su apoyo. Dentro del restaurante, el ambiente fue festivo; los invitados compartieron un almuerzo y la candidata participó activamente bailando huaylarsh junto a sus seguidores.
Desde el punto de vista del calendario electoral, estas actividades en Junín se llevaron a cabo un día después de un debate técnico y a una semana de la realización del debate presidencial definitivo contra Roberto Sánchez, encuentro clave de cara a la segunda vuelta electoral.
Finalmente, es importante señalar que este escenario de rechazo no es nuevo en la zona. Al revisar los antecedentes de la campaña electoral de 2021 en la misma región, se observa un patrón similar. En aquel entonces, las actividades de la candidata también estuvieron marcadas por protestas. En Jauja, un grupo de ciudadanos manifestó su rechazo durante un mitin con frases en su contra, mientras que en Huancayo los eventos terminaron en enfrentamientos directos entre opositores y simpatizantes de la lideresa de Fuerza Popular.


