La ciudad de General Roca fue escenario de un episodio de extrema tensión durante la madrugada del pasado viernes, cuando una violenta persecución vehicular alteró la tranquilidad de la zona. El incidente comenzó cuando un camión blanco circulaba a alta velocidad, completamente sin luces, poniendo en riesgo la seguridad de quienes transitaban por la vía pública mientras intentaba evadir un control de Tránsito municipal.
El operativo se inició en el momento en que inspectores municipales detectaron la presencia del vehículo, el cual avanzaba de manera peligrosa por diversos sectores de la ciudad. Según los reportes del procedimiento, el camión no contaba con ningún tipo de iluminación activa y realizaba maniobras riesgosas que alertaron inmediatamente a las autoridades. Ante la evidente peligrosidad de la situación, los inspectores intentaron detener el rodado de manera inmediata, pero el conductor, lejos de acatar la orden, decidió acelerar violentamente para iniciar una fuga.
La gravedad de la situación escaló rápidamente a medida que el camión atravesaba distintas calles de General Roca. El riesgo para terceros aumentaba minuto a minuto debido a la velocidad y la falta de visibilidad del vehículo. Ante este escenario, se solicitó la intervención urgente del personal de la Policía de Río Negro. Los efectivos policiales desplegaron un amplio operativo cerrojo, coordinando el cierre de calles y puntos estratégicos para evitar que el conductor lograra escapar de la jurisdicción urbana.
Tras varios minutos de una persecución intensa, el operativo coordinado dio sus frutos. Efectivos pertenecientes a la Comisaría 3° y a la Subcomisaría 67° lograron interceptar el camión en las inmediaciones de la calle Vintter. En el momento en que quedaron completamente rodeados por las fuerzas de seguridad, los tres ocupantes del vehículo descendieron rápidamente de la cabina e intentaron huir corriendo en diferentes direcciones para evitar ser capturados.
Sin embargo, la reacción de los uniformados fue inmediata. Los policías lograron alcanzar y reducir a los tres hombres a pocos metros del lugar donde había sido detenido el camión. Una vez asegurados los sospechosos, se procedió a realizar el control correspondiente al conductor. El test de alcoholemia confirmó que el hombre se encontraba manejando bajo los efectos del alcohol, registrando un valor de 0,39 gramos por litro de sangre al momento del operativo.
No obstante, el dato más alarmante y desgarrador del procedimiento ocurrió durante la inspección de la cabina del camión. Al revisar el interior del vehículo, los agentes policiales encontraron a una niña pequeña que lloraba desconsoladamente. La menor se encontraba en condiciones que encendieron todas las alarmas de los efectivos, ya que no contaba con el abrigo adecuado para enfrentar las bajas temperaturas características de la madrugada en la región.
Además de la falta de vestimenta apropiada, trascendió en el lugar que la niña habría relatado haber sido golpeada durante la fuga. Según el testimonio preliminar de la menor, los agresores habrían utilizado la violencia física para obligarla a dejar de llorar mientras el camión huía de las autoridades. Este detalle generó una profunda indignación entre los efectivos policiales que participaron en el operativo, quienes se enfrentaron a una escena de vulnerabilidad extrema.
Ante la gravedad de los hechos, se activó de manera inmediata la intervención de los organismos de asistencia correspondientes. La niña fue resguardada con urgencia y recibió la contención necesaria para estabilizar su estado emocional y físico.
En cuanto a los tres hombres detenidos, fueron trasladados para iniciar las actuaciones judiciales pertinentes. La investigación ahora se centra en determinar las responsabilidades penales de cada uno de los involucrados, no solo por la conducción peligrosa y el estado de ebriedad del chofer, sino fundamentalmente por la situación de riesgo y el presunto maltrato sufrido por la menor de edad que se encontraba en el vehículo.


