Con la llegada del mes de junio, las empresas dedicadas a la restauración, la distribución y la industria alimentaria han iniciado un proceso intensivo de refuerzo en sus plantillas. El objetivo es hacer frente al incremento sostenido de la demanda que caracteriza la temporada estival, lo que ha derivado en la apertura de miles de vacantes laborales, con una búsqueda prioritaria de profesionales cualificados para cubrir puestos clave.
En el ámbito de la distribución, la patronal de supermercados Asedas ha informado que el aumento de las contrataciones responde a una necesidad doble: por un lado, el refuerzo necesario ante el incremento de la actividad comercial y, por otro, la necesidad de cubrir las sustituciones derivadas de los periodos vacacionales del personal fijo. Según las estimaciones preliminares de la organización, se espera que los niveles de contratación se mantengan en líneas similares a los de años anteriores, con la posibilidad de superar los 10.500 nuevos contratos, muchos de los cuales presentan posibilidades de continuidad a largo plazo.
En cuanto al perfil profesional que demandan los supermercados, Asedas ha señalado que se busca mayoritariamente personal operativo. En este sector, se está dando una prioridad considerable a la actitud del trabajador por encima de la experiencia previa. Los rasgos más valorados actualmente son la orientación al cliente, la capacidad de trabajo en equipo y las ganas de aprender, elementos considerados fundamentales para el funcionamiento operativo de los establecimientos.
Por su parte, la patronal Hostelería de España ha proporcionado datos que reflejan una tendencia al alza. Mientras que en veranos habituales se suele contratar a unos 100.000 trabajadores, para la presente campaña se prevé que esta cifra ascienda a los 115.000. Estas expectativas se basan en el buen desempeño de los meses previos; concretamente, abril se registró como un mes récord en cuanto a contratos, superando los 1,94 millones de empleados. Bajo esta trayectoria, las fuentes consultadas prevén que el número de trabajadores en el sector pueda superar los 2 millones en agosto, que es el periodo de máxima actividad.
A pesar de estas cifras positivas, el sector de la hostelería enfrenta un desafío crítico: la persistente dificultad para contratar trabajadores cualificados. Esta escasez de perfiles especializados ha llegado a obligar a algunas empresas a tomar medidas drásticas para gestionar la operativa, como el recorte de horarios de atención al público o el cierre temporal de zonas de servicio debido a la falta de personal apto para cubrir las funciones.
Desde la perspectiva de los recursos humanos, la compañía Adecco ha advertido que existen sectores clave donde el incremento de actividad vuelve a tensionar la disponibilidad de talento. La consultora augura una campaña positiva y con un movimiento considerable tanto en la distribución como en la hostelería, aunque insiste en que sigue siendo complicado cubrir puestos operativos y técnicos específicos. Las mayores dificultades se concentran en las áreas de producción, atención al cliente, gestión de almacenes, transporte y la preparación de pedidos.
Para mitigar esta situación, Adecco ha puesto en marcha la iniciativa denominada «Aquí Ahora Campaña de verano», a través de la cual ha lanzado más de 8.000 ofertas de empleo en todo el territorio nacional. Estas vacantes abarcan los sectores de hostelería y turismo, industria (especialmente en el área de producción), logística, comercio, gran consumo, alimentación y el segmento de la «última milla». Los perfiles más demandados en este momento son los de camarero, cocinero, manipulador de alimentos, repartidor, mozo de almacén y operario de producción.
Julia Carpio, directora de Servicio de Adecco Staffing, ha matizado que, aunque existen profesionales en el mercado, la dificultad radica en encontrar perfiles que combinen la disponibilidad inmediata con una experiencia mínima que permita su incorporación rápida en periodos de alta intensidad laboral.
Finalmente, los datos aportados por Randstad ofrecen una visión cuantitativa del impacto estacional. En el caso de los camareros, los contratos firmados entre junio y septiembre representan el 9 % de todos los contratos anuales de esa profesión en España, con un pico máximo en junio y julio, seguido de un descenso abrupto a partir de la segunda quincena de septiembre.
En el sector del gran consumo y el comercio electrónico, la demanda de mozos de almacén y repartidores ya rivaliza en volumen con la hostelería, estimándose más de 180.000 contratos entre junio y septiembre. Asimismo, la industria de alimentos, estrechamente ligada a la campaña de recogida agrícola y a las plantas de congelados y conservas, genera entre 40.000 y 60.000 contratos durante estos meses. En conjunto, estas ocupaciones representan, en un verano normal, más de medio millón de contrataciones.


