El receso escolar correspondiente al mes de agosto se ha consolidado, con el paso del tiempo, como una tradición fundamental para el núcleo familiar. Durante este periodo, la búsqueda de espacios de sano esparcimiento no solo representa una oportunidad de descanso para los estudiantes, sino una necesidad imperativa para garantizar un desarrollo equilibrado. Bajo esta premisa, las profesoras Niover Ortega y Deytsy Gonzáles han diseñado y puesto en marcha una propuesta de plan vacacional integral, orientada específicamente a niños y niñas en edades comprendidas entre los 6 y los 14 años.
Este programa ha sido estructurado meticulosamente para ofrecer una alternativa que combine el entretenimiento con el crecimiento personal. La planificación propuesta por las docentes no se limita únicamente a la recreación superficial, sino que integra el reforzamiento de valores fundamentales, la implementación de dinámicas divertidas y la organización de visitas culturales. Todo esto se desarrolla en un horario extendido, desde las 8:00 a. m. hasta las 4:00 p. m., proporcionando así una cobertura completa durante la jornada diaria.
Uno de los pilares más disruptivos de este plan vacacional es su enfoque pedagógico. El programa se distancia deliberadamente de las estructuras rígidas de las aulas tradicionales. Para lograrlo, cuenta con el respaldo de un equipo multidisciplinario encargado de impartir materias fundamentales como las matemáticas y el inglés. Sin embargo, la metodología aplicada es enteramente práctica; el aprendizaje de estos idiomas y ciencias se realiza a través de juegos y bailes, transformando la educación en una experiencia lúdica y atractiva.
Sobre esta filosofía educativa, las docentes Niover Ortega y Deytsy Gonzáles han sido enfáticas al señalar que el propósito central es generar un vínculo positivo entre el estudiante y el conocimiento. «Procuramos que se enamoren del aprendizaje en un espacio donde el objetivo es que sean felices», explicaron las profesoras, subrayando que la felicidad del niño es el motor que impulsa la adquisición de nuevas habilidades.
Más allá del aspecto académico, la iniciativa nace como una respuesta a problemáticas contemporáneas que afectan a la infancia. Las docentes resaltaron que la planificación del plan vacacional busca contrarrestar el sedentarismo y el uso excesivo de pantallas, hábitos que se han intensificado en los últimos años. En un contexto donde muchos padres deben cumplir con sus jornadas laborales, los niños suelen quedar expuestos a dispositivos electrónicos por largas horas; este programa surge entonces como la solución ideal para que los menores se mantengan activos física y mentalmente mientras sus representantes trabajan.
La agenda semanal ha sido diseñada para mantener la curiosidad y el entusiasmo de los participantes. Entre las actividades regulares se encuentran los talleres de lectoescritura, orientados a mejorar las capacidades comunicativas de los niños. Asimismo, los días jueves se han reservado para la cocina, permitiendo que los menores exploren su creatividad y autonomía a través de la gastronomía.
El componente cultural y recreativo externo también tiene un peso significativo en la propuesta. El cronograma contempla paseos organizados a Villa Teola, visitas al cine y salidas a la playa, asegurando que los niños tengan contacto con diferentes entornos y experiencias enriquecedoras fuera del espacio habitual de actividades.
En cuanto a la logística, la mayor parte de las jornadas se llevarán a cabo en el sector de La Hoyada, específicamente detrás del Liceo Julio Rosales, en la quinta Luisita, n.° 16. Este espacio ha sido acondicionado para recibir a los niños en un ambiente seguro y apto para las dinámicas multidisciplinarias previstas.
Para aquellas familias interesadas en asegurar un cupo antes del inicio de las actividades, programado para el primero de agosto, las organizadoras han habilitado dos líneas de contacto directo. Los interesados pueden comunicarse a través de los números telefónicos 0412-045.44.83 y 0426-510.63.73 para obtener más información y formalizar la inscripción de los menores en este proyecto educativo y recreativo.


