¿Qué está pasando con las cadenas de comida rápida? Wendy’s ha anunciado el cierre de entre 300 y 350 de sus restaurantes en Estados Unidos. Esta medida es parte de un proceso de reestructuración impulsado por la caída de las ventas y un cambio evidente en los hábitos de consumo de sus clientes.
Durante una presentación ante inversores, la compañía confirmó que el objetivo es optimizar su red comercial. Esto implica eliminar locales poco rentables o que no logran adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. En términos porcentuales, los cierres afectarán entre el 5% y el 6% de los casi 6,000 restaurantes que la firma posee en territorio estadounidense.
El escenario es complejo. Wendy’s reconoció que la persistente inflación, el aumento de los costos operativos y la cautela de los consumidores al gastar dinero han impactado sus números. De hecho, las ventas comparables en Estados Unidos descendieron un 4,7% durante el tercer trimestre de 2025, ya que muchos clientes han reducido sus visitas o han optado por alternativas más económicas.
Aunque no hay una lista oficial de sucursales, análisis del sector sugieren que regiones como el Midwest, Texas y California podrían registrar la mayor cantidad de clausuras. La empresa señaló que muchos de estos locales son antiguos, requieren inversiones costosas para modernizarse o se encuentran en zonas donde la demanda cayó significativamente.
A pesar de esto, Wendy’s aclaró que no se retira del mercado estadounidense. Su estrategia consiste en redirigir las inversiones hacia restaurantes más eficientes, fortalecer los sistemas digitales de pedidos y mejorar la atención al cliente.
El proceso impactará a cientos de trabajadores, aunque la firma aún no ha precisado la cantidad exacta de empleados afectados. Con estas medidas, la cadena apuesta a recuperar su competitividad a largo plazo.
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