En un acto marcado por la solemnidad y la búsqueda de una mayor comprensión social, se llevó a cabo en la ciudad de La Serena una nueva edición del Candlelight Memorial. Esta ceremonia, que se ha consolidado como una tradición global celebrada cada tercer domingo de mayo, tuvo como objetivo principal recordar a las personas que han fallecido a causa del sida y, simultáneamente, manifestar un sólido apoyo a quienes conviven actualmente con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).
La actividad fue coordinada y organizada a través de un esfuerzo conjunto entre la Seremia de Salud y la Fundación Zero, desarrollándose en un espacio emblemático frente a la Gobernación Regional. El propósito fundamental del encuentro fue generar un espacio de reflexión profunda sobre el impacto devastador que el VIH/SIDA ha tenido en millones de personas y diversas comunidades a lo largo del mundo. Más allá del duelo, los organizadores buscaron promover una mirada más empática, informada y, sobre todo, libre de los estigmas que históricamente han rodeado a esta condición de salud.
El memorial no se limitó únicamente a recordar a quienes perdieron la vida debido a patologías asociadas al síndrome, sino que extendió su reconocimiento a las familias, amistades y comunidades enteras que han tenido que enfrentar y transitar el dolor de estas pérdidas. La ceremonia se centró en tres pilares fundamentales: la memoria, el respeto y la concientización ciudadana.
Un elemento destacado de la jornada fue la participación activa de un grupo de estudiantes de primer año de la carrera de Tecnología Médica de la Universidad Santo Tomás (UST) sede La Serena. La presencia de estos futuros profesionales de la salud buscó reafirmar su compromiso temprano con la salud pública y el bienestar de la comunidad. Los alumnos pudieron contrastar sus conocimientos teóricos con la realidad humana y social de la patología.
Alejandro García, jefe de carrera de Tecnología Médica de UST La Serena, quien acompañó a los estudiantes durante el encuentro, subrayó la importancia pedagógica y humana de esta experiencia. García señaló que el Candlelight, tanto en la región como a nivel internacional, sirve como un recordatorio necesario sobre las personas fallecidas por patologías asociadas al SIDA. Asimismo, enfatizó que es fundamental que los alumnos comprendan la realidad nacional de esta enfermedad, destacando que, en la actualidad, la patología está siendo controlada. Para el académico, resultó provechoso que los estudiantes conocieran directamente a personas que viven con VIH, quienes compartieron su propia realidad y demostraron que es posible seguir adelante con sus vidas.
En coherencia con este espíritu de sensibilización, el académico adelantó que la institución educativa implementará nuevas acciones de prevención y concienciación. Específicamente, se anunció que el próximo 1 de julio se llevará a cabo una instancia en Santo Tomás, donde la Seremi de Salud, en colaboración con un Centro de Salud Familiar (CESFAM), asistirá para realizar tomas de muestras de VIH. Según García, estas jornadas son de gran relevancia, logrando alcanzar aproximadamente a 80 personas en cada intervención. Además, se planea realizar una actividad de sensibilización dirigida a la comunidad universitaria, contando con la participación de las mismas personas que formaron parte del Candlelight Memorial.
El cierre de la jornada estuvo marcado por un mensaje emotivo y esperanzador, enfocado en mantener viva la memoria de los ausentes y reforzar el acompañamiento hacia quienes viven con el virus. El mensaje central de la ceremonia fue contundente: “Encendemos una luz para que su memoria nunca se apague. Recordamos con amor, honramos con respeto y seguimos adelante con esperanza. Su vida, su historia y su legado importan. Hoy y siempre”. Con este acto, la comunidad de La Serena reafirmó la necesidad de seguir trabajando por una sociedad más inclusiva y consciente frente al VIH.


