La Policía Civil del Amazonas (PC-AM) llevó a cabo este miércoles 20 de mayo de 2026 la denominada operación “Covil de Mamon”, una acción coordinada para desarticular una compleja organización criminal dedicada a la agiotagem (préstamos informales con intereses abusivos) y la extorsión. El operativo, que tuvo un despliegue significativo, permitió golpear una estructura delictiva con presencia no solo en Manaos, sino también en los estados de Santa Catarina, Paraíba y Roraima.
Uno de los hallazgos más alarmantes revelados por las autoridades durante la deflagración de la operación es el caso de una mujer, cuya identidad se mantiene en reserva, que fue víctima de secuestro y cárcere privado. Según la información proporcionada por la PC-AM, la mujer fue mantenida cautiva durante diez días. El hecho reviste una gravedad mayor debido a que la víctima se encontraba embarazada al momento del rapto. De acuerdo con las declaraciones del delegado Fernando Bezerra, existe una alta probabilidad de que la mujer haya sufrido un aborto espontáneo producto de las condiciones en las que fue mantenida en uno de los inmuebles que el grupo criminal utilizaba como base de operaciones. Hasta el momento, las autoridades no han divulgado detalles específicos sobre el estado de salud actual de la víctima ni las circunstancias exactas del secuestro.
En términos operativos, la acción policial se centró en el cumplimiento de órdenes judiciales. Hasta las 11:00 horas del miércoles, la policía logró ejecutar 20 de los 26 mandatos de prisión preventiva expedidos por la Justicia. Entre los detenidos destacan dos policías militares del estado de Amazonas, quienes fueron capturados en el estado de Santa Catarina. Las investigaciones señalan que ambos efectivos policiales no formaban parte de la operatividad táctica del grupo, sino que integraban el núcleo financiero de uno de los esquemas criminales.
El director de Comunicación de la Policía Militar del Amazonas (PMAM), Andrey Oliveira, confirmó que los agentes implicados se habían ausentado del estado de Amazonas sin contar con la debida autorización judicial, trasladándose hacia Santa Catarina, lugar donde finalmente fueron arrestados.
La organización criminal operaba bajo un modelo de préstamos con tasas de interés abusivas. El esquema funcionaba captando personas que necesitaban dinero rápido, pero quienes no podían cumplir con los pagos se convertían en blanco de una serie de tácticas de cobranza violentas. El modus operandi del grupo incluía amenazas directas, extorsiones, sesiones de tortura, secuestros y, en los casos más extremos, la ejecución de homicidios.
Para debilitar la capacidad económica de las organizaciones, la PC-AM realizó una serie de incautaciones masivas. Durante el operativo se decomisaron 42 vehículos y siete inmuebles vinculados a los sospechosos. Además, las autoridades procedieron al bloqueo de cuentas bancarias y a la suspensión de las actividades comerciales de siete empresas que servían como fachada o soporte financiero para el lavado de dinero y el movimiento de capitales ilícitos.
Los grupos investigados enfrentan ahora múltiples cargos, que incluyen extorsión, agiotagem, homicidio, tortura, secuestro, cárcere privado y lavado de dinero. Todos los detenidos fueron trasladados a la sede de la Delegacia-Geral de la PC-AM, ubicada en el barrio Dom Pedro, en la Zona Centro-Oeste de la capital, Manaos, donde continuarán los procesos judiciales correspondientes. La operación contó con el apoyo conjunto de la Policía Civil, la Policía Militar y la Secretaría de Seguridad Pública para garantizar la efectividad de las capturas y el aseguramiento de las pruebas.


