El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, quien es reconocido como una de las figuras más influyentes y el número dos del chavismo, realizó declaraciones contundentes este lunes durante la rueda de prensa semanal del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En su intervención, el funcionario aseguró que el empresario barranquillero Alex Saab no posee la nacionalidad venezolana y que, presuntamente, habría utilizado documentación falsa para poder operar y desenvolverse dentro del territorio venezolano durante años.
Según las precisiones brindadas por el dirigente chavista, Saab es ciudadano colombiano y no existe ningún respaldo legal, registro o documento oficial que lo identifique como venezolano. Cabello explicó detalladamente que el empresario habría presentado durante un largo periodo una cédula de identidad cuya autenticidad fue puesta en duda y posteriormente cuestionada por las autoridades competentes del Estado venezolano.
Para sustentar estas afirmaciones, el ministro del Interior y de Justicia señaló que se llevó a cabo una revisión exhaustiva y minuciosa en los registros oficiales del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME). Los resultados de dicha investigación determinaron que no existe expediente alguno que valide la supuesta ciudadanía venezolana de Saab. Asimismo, Cabello indicó que el documento de identidad presentado por el empresario reflejaba una fecha de emisión correspondiente al año 2004, dato que fue analizado durante el proceso de verificación.
El funcionario fue enfático al señalar que, mediante el uso de esta identificación fraudulenta, Alex Saab logró acceder a diversos procedimientos, gestiones y beneficios dentro del territorio nacional. “Se presentó con una célula fraudulenta y con esa cédula tuvo acceso a algunas cosas”, afirmó Cabello durante su comparecencia.
En relación con la situación migratoria y judicial del empresario, Cabello aclaró que Saab fue “deportado” a Estados Unidos. El ministro explicó que esta medida se tomó basándose en que Estados Unidos era el último país de procedencia de Saab antes de su ingreso a Venezuela, siendo este el motivo fundamental de su traslado. Ante las implicaciones legales del caso, el dirigente puntualizó: “Que la justicia se encargue. Nosotros hicimos lo que nos corresponde aquí”.
El vínculo de Alex Saab con el gobierno venezolano se remonta a los últimos años de la gestión del fallecido presidente Hugo Chávez, quien gobernó el país entre 1999 y 2013. Posteriormente, bajo la administración de Nicolás Maduro, Saab alcanzó una posición de relevancia al manejar una red masiva de importaciones para el Ejecutivo venezolano, consolidando su relación con las altas esferas del poder chavista.
Durante la conferencia de prensa, Cabello salió en defensa de la actuación del Estado venezolano, argumentando que todas las medidas adoptadas en el caso de Saab se ajustan estrictamente a la normativa legal aplicable a los ciudadanos extranjeros que se encuentran en condición irregular dentro del país. Para respaldar jurídicamente su posición, el ministro mostró un ejemplar de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y citó específicamente el artículo 271.
Estas declaraciones surgen en un momento crítico, pocos días después de que Saab fuera enviado a Estados Unidos para enfrentar nuevos procesos judiciales. Las autoridades estadounidenses investigan al empresario por presuntos delitos financieros y la implementación de esquemas de corrupción.
El caso ha despertado una fuerte controversia debido a la contradicción con la postura previa del gobierno de Venezuela. Durante años, la administración chavista defendió públicamente a Saab, impulsó campañas internacionales para lograr su liberación mientras estuvo detenido en Cabo Verde y posteriormente en Estados Unidos, e incluso le otorgó funciones oficiales dentro de la administración pública.
A pesar de que Cabello fue categórico al negar la nacionalidad venezolana de Saab y denunciar el uso de documentos falsos, el funcionario evitó responder a preguntas clave. No ofreció explicaciones sobre el hecho de que Saab haya hecho uso de pasaportes diplomáticos ni justificó las designaciones oficiales que el empresario recibió dentro del Ejecutivo en años recientes, roles que normalmente requerirían una validación legal de su identidad o nacionalidad.


