En un procedimiento coordinado dentro del marco de las actuaciones judiciales en curso, se ha hecho necesaria la intervención de la Gendarmería Nacional Argentina para llevar a cabo el traslado de efectivos de la Policía Federal hacia las dependencias correspondientes de la justicia. Este despliegue operativo tiene como objetivo principal garantizar la comparecencia de los agentes ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal, donde deben prestar declaración en calidad de testigos.
El núcleo de este proceso judicial se centra en la figura de Evo Morales, quien mantuvo su residencia en territorio argentino bajo la condición de asilo político. Los efectivos policiales involucrados en este traslado forman parte de un grupo más amplio de seguridad que fue asignado para la protección y vigilancia del exmandatario durante su estancia en el país. Según los datos procesales, un total de 29 efectivos de la Policía Federal fueron identificados como parte del esquema de custodia, aunque en esta instancia específica, seis de ellos han comparecido ya ante el magistrado interviniente.
La relevancia de los testimonios de estos seis agentes radica en su función directa como custodios de Evo Morales. La labor de vigilancia y protección fue ejercida durante un periodo determinado, el cual comenzó formalmente el 12 de diciembre de 2019, fecha en la que el exdirigente inició su periodo de asilo político en Argentina. Esta custodia se mantuvo activa y constante hasta el 9 de noviembre de 2020, momento en el cual se produjo el regreso de Evo Morales a Bolivia, dando así por finalizado el despliegue de seguridad en suelo argentino.
El Juzgado Criminal y Correccional Federal ha solicitado la presencia de estos agentes para que brinden su testimonio sobre los hechos y circunstancias acontecidas durante el tiempo en que estuvieron a cargo de la custodia del asilado. El hecho de que se haya recurrido a la Gendarmería para efectuar los traslados subraya la organización logística requerida para asegurar que los testigos lleguen a la sede judicial para cumplir con el requerimiento del tribunal.
El análisis del periodo comprendido entre diciembre de 2019 y noviembre de 2020 permite establecer la temporalidad exacta de la responsabilidad de los efectivos de la Policía Federal. Durante esos casi once meses, los 29 agentes, entre ellos los seis que ya han comparecido, fueron los encargados de velar por la seguridad de la persona asilada. La comparecencia de estos efectivos es un paso procesal necesario para que la justicia pueda reconstruir los eventos y obtener información directa de quienes estuvieron presentes en el entorno inmediato del exmandatario boliviano.
Es fundamental destacar que la condición de los agentes ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal es estrictamente la de testigos. Su participación en el proceso busca aportar claridad sobre el despliegue de seguridad y las dinámicas de la custodia implementada por el Estado argentino durante el tiempo que duró el asilo político. El traslado coordinado por Gendarmería asegura que el proceso judicial avance conforme a los plazos y requerimientos establecidos por el juzgado.
En resumen, la movilización de los efectivos de la Policía Federal, facilitada por la Gendarmería Nacional, responde a la necesidad del sistema judicial de recabar testimonios clave sobre el periodo de asilo de Evo Morales. Con la comparecencia de seis de los 29 custodios, el proceso continúa su curso, enfocándose en el lapso temporal que va desde el 12 de diciembre de 2019 hasta el retorno del asilado a su país de origen el 9 de noviembre de 2020.


