Una nueva jornada de ataques perpetrados por las fuerzas de ocupación israelíes sobre la Franja de Gaza ha provocado una nueva ola de desplazamientos masivos de la población civil, la destrucción sistemática de infraestructura residencial y el registro de víctimas mortales. Esta escalada de violencia no se ha limitado al enclave palestino, extendiéndose también hacia la Cisjordania ocupada, donde se reportó el asesinato de cuatro palestinos.
Los bombardeos aéreos en la Franja de Gaza se intensificaron antes de la medianoche del jueves 23 de julio. Estas incursiones fueron precedidas por una serie de órdenes de evacuación emitidas por la inteligencia israelí a través de llamadas telefónicas. Esta táctica obligó a miles de residentes a abandonar sus hogares en plena madrugada, huyendo hacia zonas abiertas, campos de refugiados y refugios improvisados mediante tiendas de campaña. Como consecuencia, una gran cantidad de familias se ha quedado sin sus pertenencias básicas y sin un alojamiento permanente.
En el sector norte de la Franja, los ataques aéreos impactaron severamente el campamento de refugiados de Jabalia, donde un edificio residencial de varias plantas fue completamente destruido. Las explosiones generaron daños graves en las zonas aledañas, afectando directamente a las familias que ya se encontraban desplazadas y que sobrevivían en tiendas de campaña en las inmediaciones del inmueble colapsado.
Simultáneamente, en la zona central del territorio, el ejército israelí llevó a cabo bombardeos que arrasaron una mezquita que ya presentaba daños parciales, así como una vivienda contigua en el campamento de Bureij. Poco tiempo después, otra incursión aérea se registró en el campamento de Maghazi, provocando daños irreparables en diversas viviendas y la destrucción parcial de una clínica médica gestionada por una organización benéfica local, lo que ha dejado a decenas de familias en situación de calle.
La ciudad de Gaza también fue blanco de ataques directos. En el sector de Sahaba, un edificio residencial de varios pisos fue totalmente destruido por la aviación israelí. Al mismo tiempo, los aviones de guerra impactaron un taller de torneado que se encontraba ubicado debajo de un inmueble de viviendas en el barrio de Zeitoun.
Estos ataques en la ciudad de Gaza resultaron en la muerte de una mujer palestina. Hasta el momento, las autoridades médicas no han podido precisar la causa exacta del fallecimiento, evaluando si el deceso ocurrió debido a heridas provocadas por metralla o si fue el resultado de un paro cardíaco repentino provocado por la intensidad y el estrés de los bombardeos.
Por su parte, el ejército israelí no ha emitido pronunciamientos oficiales respecto a esta serie de incursiones recientes. No obstante, en operaciones previas con características similares, la fuerza militar ha afirmado que sus objetivos son fábricas de armamento e instalaciones de almacenamiento pertenecientes al Movimiento de Resistencia palestina Hamás y otras facciones.
La violencia se replicó este viernes en la Cisjordania ocupada. En la ciudad de Tell, situada al suroeste de Nablus, se produjo una incursión de colonos que culminó con la muerte de cuatro palestinos y varios heridos, quienes recibieron disparos por parte de las fuerzas de ocupación israelíes.
Según balances proporcionados por el Ministerio de Salud del enclave, la campaña perpetrada por Israel desde octubre de 2023 en la Franja de Gaza ha dejado hasta la fecha una cifra cercana a los 73.300 civiles asesinados y más de 173.900 personas heridas.
La prolongación de la ocupación militar en el enclave ha agudizado drásticamente la crisis sanitaria. La destrucción total de decenas de centros médicos ha provocado el colapso de la atención sanitaria básica, lo que ha acelerado la propagación de enfermedades infecciosas graves entre la población.
Finalmente, imágenes satelitales de los últimos meses revelan que el ejército israelí ha construido una barrera de tierra de más de 23 kilómetros de longitud. Esta estructura divide más del 50 por ciento de la superficie de la Franja de Gaza, alterando la geografía y la movilidad dentro del territorio.

