En el municipio de El Salto, ubicado en el estado de Jalisco, al oeste de México, diversos colectivos de búsqueda de personas desaparecidas han denunciado el hallazgo de una fosa de inhumación clandestina. Según la información proporcionada por los grupos de búsqueda, en el sitio se han localizado al menos 60 bolsas que contienen restos humanos, además de 21 osamentas completas.
Cecilia Flores, integrante del colectivo Madres Buscadoras de Jalisco, detalló que el hallazgo fue posible gracias a una denuncia anónima recibida previamente. A partir de esa información, los colectivos iniciaron labores de búsqueda el pasado 25 de abril en un predio situado en las proximidades de un barranco. En el lugar, los buscadores pudieron observar cráneos y diversos huesos a simple vista, lo que confirmó la presencia de una zona de inhumación que, según los datos recabados, habría estado operativa desde el año 2010.
Flores señaló que el trabajo de campo ha sido constante y productivo desde el inicio de las excavaciones. De acuerdo con sus declaraciones a los medios, no ha transcurrido un solo día desde el 25 de abril en el que no se haya obtenido un hallazgo positivo. Hasta el momento, la cifra asciende a casi 60 bolsas con restos, sin contar los cuerpos completos y los restos calcinados, cuya cantidad exacta aún no ha podido ser determinada.
La integrante del colectivo advirtió sobre la complejidad del terreno, destacando que la cercanía con el barranco y el prolongado periodo de tiempo en que el sitio funcionó como fosa clandestina sugieren que podrían existir muchas más víctimas. Flores alertó que es posible que haya más cuerpos enterrados en el área, incluso debajo de algunas viviendas que han sido construidas recientemente en los alrededores del predio.
Desde el punto de vista geográfico, la fosa se encuentra en una colonia popular de El Salto, a una distancia aproximada de cinco kilómetros del Aeropuerto Internacional de Guadalajara. Este dato adquiere una relevancia particular debido a que Guadalajara es una de las tres ciudades sedes designadas para el Mundial de Fútbol 2026 en México.
Por su parte, Arturo, miembro de uno de los colectivos de búsqueda que prefirió mantener el anonimato respecto a su apellido, aportó detalles sobre la naturaleza de los restos encontrados durante los casi 20 días de trabajos. Aseguró que no solo se han localizado lotes de restos óseos, sino también bolsas que aún conservan tejidos y fluidos humanos. Según Arturo, la presencia de tejido muscular, percibida a través del peso y la forma de las bolsas que se encuentran emplayadas, indica que algunas de las personas fallecieron hace poco tiempo. Esta observación permite inferir que la fosa pudo haber estado activa recientemente.
La denuncia pública sobre el hallazgo de esta fosa ocurre en un momento de tensión social, a menos de un mes de que se acerque la organización del Mundial 2026. Los colectivos de búsqueda han manifestado su descontento frente a la administración estatal, contrastando las cuantiosas inversiones en infraestructura y seguridad destinadas al torneo deportivo frente a la falta de recursos y esfuerzos destinados a la localización de las personas desaparecidas.
Este hallazgo se enmarca en un contexto nacional crítico. En un informe reciente sobre las desapariciones en México, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió que el país atraviesa una denominada «crisis doble», que comprende tanto la problemática de las desapariciones como la deficiencia en la identificación forense. Según los datos de la CIDH, hasta julio de 2025 se registraron 128.000 personas desaparecidas y más de 70.000 cuerpos no identificados que se encuentran bajo custodia del Estado.
El organismo internacional determinó que el componente principal de esta crisis son las desapariciones cometidas por el crimen organizado, señalando que en diversas ocasiones estas acciones se realizan en complicidad con agentes del Estado. Finalmente, las cifras oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), que contabiliza los casos desde la década de 1950, indican que actualmente México supera las 133.000 personas desaparecidas.


