El noroeste argentino ha sido escenario de una serie de fenómenos meteorológicos adversos durante el último fin de semana. Las intensas ráfagas de viento Zonda impactaron con severidad en las provincias de Salta y Jujuy, provocando un saldo crítico que incluye cientos de hectáreas calcinadas, interrupciones masivas en el suministro eléctrico y significativos destrozos materiales en diversas localidades.
En la provincia de Salta, el gobierno provincial llevó a cabo este lunes un operativo de monitoreo mediante un sobrevuelo sobre la capital y sus zonas periféricas. El objetivo primordial de esta misión aérea fue verificar el estado actual de las áreas que fueron afectadas por los incendios registrados en los últimos días. Según los informes oficiales, los resultados de la supervisión fueron positivos, ya que no se detectaron focos activos de fuego dentro de la ciudad ni en sus inmediaciones inmediatas.
Gonzalo Rodríguez, subsecretario de Defensa Civil de la Provincia, brindó detalles precisos sobre la magnitud del impacto en la zona urbana y sus alrededores. El funcionario confirmó que, en el periodo comprendido entre el jueves y el domingo, se contabilizaron aproximadamente 830 hectáreas afectadas. La jornada más crítica fue el jueves, día en el que se registró la mayor actividad ígnea con 47 incendios de pastizales ocurriendo de manera simultánea. A partir de ese pico, la cifra de focos fue disminuyendo progresivamente hasta llegar a los 11 registrados el domingo.
El alivio llegó este lunes con la entrada de un frente fresco y una notable disminución de la intensidad del viento, factores que evitaron la aparición de nuevos inconvenientes en la capital salteña. Rodríguez precisó que el sobrevuelo incluyó sectores específicos, como la zona de Potrero Uriburu, donde era fundamental constatar el estado del terreno tras los días de intensa actividad del fuego.
Sin embargo, la situación en el interior de la provincia de Salta es considerablemente más compleja. En el norte provincial, específicamente en la zona de Nazareno, se estima que la superficie afectada asciende a unas 5.700 hectáreas. Esta área se encuentra bajo un monitoreo constante a través de seguimiento satelital. El subsecretario Rodríguez señaló que el avión vigía tenía como prioridad sobrevolar Nazareno, pero las condiciones meteorológicas adversas impidieron concretar la misión. No obstante, expresó que se espera realizar el vuelo en las próximas horas si el clima mejora.
Un dato que ha generado preocupación entre los organismos de emergencia es la anticipación de los vientos fuertes respecto al promedio histórico. Rodríguez explicó que, habitualmente, según las estadísticas de los últimos años, estos fenómenos se presentan durante los primeros días de agosto. Como referencia, el año pasado se registraron el 1 y el 20 de agosto. Este año, la adelantada llegada del viento Zonda amplía la ventana de riesgo para la región.
En sintonía con esto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene vigente este lunes una alerta amarilla por fuertes vientos y viento Zonda en diversos sectores de los Valles salteños. Esta advertencia, que rige hasta las 18 horas, advierte sobre ráfagas que podrían alcanzar los 100 kilómetros por hora. Las zonas bajo alerta incluyen los valles de Cachi, Cafayate, Chicoana, La Caldera, La Poma, Molinos, Rosario de Lerma y San Carlos, con vientos sostenidos provenientes del oeste de entre 60 y 80 kilómetros por hora, según informó el Ministerio de Seguridad de Salta.
El contexto regional se ha visto agravado por lo ocurrido en la provincia de Jujuy el sábado 18 de julio. En dicha jurisdicción, el fenómeno meteorológico fue especialmente violento, con ráfagas que superaron los 130 kilómetros por hora, siendo calificado por las autoridades locales como el temporal más intenso en más de treinta años. Las consecuencias fueron devastadoras: más de 5.000 usuarios quedaron sin energía eléctrica, se reportaron voladuras de techos, caída de árboles y múltiples incendios forestales.
Ante la magnitud de la emergencia en Jujuy, el gobierno provincial constituyó un comité coordinador de urgencia. Este equipo está integrado por todos los ministerios, cuerpos de bomberos, la municipalidad de la capital y equipos de emergencia. Carlos Stanic, ministro de Infraestructura jujeño, subrayó que la prioridad absoluta fue restablecer los servicios esenciales y asegurar la operatividad de los hospitales, los cuales se vieron comprometidos por los cortes masivos de energía que también afectaron la distribución de agua.
Finalmente, en Salta, la combinación de vegetación seca, baja humedad y las ráfagas del Zonda facilitaron una propagación extremadamente rápida del fuego. Un caso emblemático ocurrió en la zona rural de Finca La Pedrera, sobre la ruta 39, donde el incendio avanzó por tres frentes distintos, alcanzando al menos una vivienda y extendiéndose hacia el cerro. En este punto, la solidaridad vecinal fue clave, ya que los residentes se organizaron utilizando baldes, mangueras y elementos domésticos para intentar contener las llamas hasta que los equipos especializados pudieran llegar al lugar.


