La tranquilidad de una jornada deportiva en el sector Las Jacautas, ubicado en el cantón Montecristi, se transformó en una escena de horror la noche del viernes 15 de mayo. Lo que inició como un encuentro amistoso de vóley entre conocidos y amigos terminó en una tragedia que ha dejado un saldo de cinco personas fallecidas y cinco heridas, sacudiendo a la comunidad local y evidenciando la fragilidad de la seguridad en la zona.
El hecho violento se registró aproximadamente a las 22:00 horas. Según los reportes recabados, el grupo de personas que se encontraba participando y asistiendo al encuentro deportivo fue sorprendido por un grupo de sujetos armados. Los atacantes, que portaban fusiles, irrumpieron de manera violenta en las instalaciones de la cancha, abriendo fuego de forma indiscriminada contra los presentes. La ráfaga de disparos generó momentos de pánico y desesperación absoluta entre los asistentes, quienes, en medio de los gritos y el caos, intentaron buscar refugio y ponerse a salvo para evitar ser alcanzados por las balas.
El impacto del atentado fue devastador. Al cesar los disparos, se pudo constatar la magnitud de la tragedia. Una de las víctimas perdió la vida instantáneamente, quedando su cuerpo tendido sobre una banqueta situada junto a la cancha. Otra de las personas fallecidas fue hallada en medio de una zanja, reflejando los intentos desesperados por escapar del fuego cruzado. En el lugar, familiares y moradores del sector protagonizaron escenas desgarradoras al confirmar que varios de sus seres queridos habían sido asesinados en el sitio.
Entre los sobrevivientes del ataque se encuentran cinco personas heridas, entre ellas un menor de edad, cuya identidad y estado de salud han generado especial preocupación. Ante la urgencia de la situación y la gravedad de las lesiones, los heridos fueron trasladados de manera inmediata en una camioneta doble cabina hacia el hospital del Seguro Social de Manta. A pesar de los esfuerzos del personal médico para estabilizar a los pacientes, la gravedad de las heridas resultó fatal para tres de ellos, quienes fallecieron horas después de su ingreso al centro hospitalario, elevando la cifra total de víctimas mortales a cinco.
La Policía Nacional, tras realizar las primeras inspecciones y el levantamiento de los cuerpos, reveló que las personas fallecidas tenían edades comprendidas entre los 21 y 57 años. Este rango etario evidencia que el ataque afectó a personas en diversas etapas de su vida, desde jóvenes adultos hasta personas de mediana edad.
Información preliminar obtenida por las autoridades indica que el grupo de personas reunidas en la cancha no procedía únicamente del sector Las Jacautas. Algunos de los heridos y fallecidos habían viajado desde las localidades de Ligüiqui, en Manta, y San José de Montecristi, con el propósito de asistir a una reunión social entre amigos, lo que convierte el encuentro deportivo en una trampa mortal para quienes se habían desplazado desde otros puntos para compartir.
Actualmente, la Policía Nacional mantiene abiertas las investigaciones pertinentes para esclarecer los móviles del crimen. Los agentes trabajan para determinar si el atentado fue un ataque dirigido contra una persona en específico que se encontraba en el lugar o si, por el contrario, los atacantes actuaron de manera indiscriminada contra cualquier persona presente en la cancha al momento de la irrupción.
En cuanto a los procedimientos legales y forenses, los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al centro forense de Manta. En estas instalaciones se llevarán a cabo las autopsias correspondientes, paso indispensable antes de que los restos sean entregados formalmente a sus familiares para que puedan proceder con las honras fúnebres.
Este nuevo y sangriento episodio de violencia ocurre en un contexto crítico para la provincia de Manabí. El atentado se produce mientras rige un estado de excepción y se aplican medidas de toque de queda en diversos sectores de la provincia, implementadas precisamente para combatir la criminalidad y garantizar la seguridad ciudadana, aunque hechos como el de Las Jacautas demuestran la persistencia de la inseguridad en la región.

