La ciudad de Portoviejo atraviesa actualmente un fenómeno social y recreativo centrado en la recolección de cromos para el álbum del Mundial. Este interés masivo ha encontrado un punto de encuentro neurálgico en el parque La Rotonda, donde la actividad de búsqueda e intercambio de estas figuras se ha intensificado, convirtiéndose en una rutina diaria para un número considerable de ciudadanos.
El epicentro de esta movilización es el patio de comidas del referido parque. Este espacio, diseñado originalmente para el consumo de alimentos y el descanso, se ha transformado en un centro de operaciones para coleccionistas de todas las edades. Según se ha observado, el flujo de personas se incrementa significativamente cada tarde, momento en el que el lugar se llena de personas dedicadas exclusivamente a completar sus álbumes.
Un aspecto destacable de esta tendencia es el componente familiar. No se trata de una actividad aislada de niños o jóvenes, sino que familias enteras se desplazan hasta el patio de comidas del parque La Rotonda. La presencia de padres, hijos y otros familiares indica que la búsqueda de los cromos del Mundial ha trascendido el simple hobby individual para convertirse en una actividad de integración familiar, donde el objetivo común es el llenado del álbum.
La dinámica en el parque se basa en la búsqueda constante de aquellas figuras que son más difíciles de obtener. Este proceso de búsqueda y negociación ha generado un mercado interno dentro del espacio público. Mientras que algunos cromos se intercambian de manera sencilla, otros han adquirido un valor económico considerable debido a su escasez o a la relevancia del futbolista representado en la imagen.
En este contexto, la economía de los cromos ha alcanzado niveles sorprendentes. La demanda por las figuras más famosas del fútbol mundial ha impulsado los precios hacia arriba, creando una brecha marcada entre los cromos comunes y los codiciados. Se ha reportado que algunas de estas figuras más destacadas pueden llegar a costar hasta 100 dólares en el mercado de intercambio y venta que se ha gestado en el lugar.
Este precio de 100 dólares por una sola figura refleja la intensidad de la fiebre que se ha apoderado de los coleccionistas en Portoviejo. La disposición de las personas a pagar sumas elevadas por un cromo demuestra el alto valor emocional y competitivo que tiene completar el álbum del Mundial. La figura del futbolista famoso se convierte así en un activo valioso, cuya posesión es deseada por muchos y ofrecida por pocos.
El patio de comidas del parque La Rotonda sirve entonces como un mercado abierto donde se negocian estos activos. La frecuencia de las visitas, que ocurren cada tarde, sugiere que la fiebre por el álbum es persistente y que el parque se ha consolidado como el lugar de referencia para cualquier persona en Portoviejo que busque completar su colección.
En resumen, la situación en el parque La Rotonda es el reflejo de un entusiasmo colectivo por el fútbol mundial. La combinación de la llegada diaria de familias, el uso del espacio público como centro de comercio y los precios elevados por las figuras más famosas, configuran un escenario donde el álbum del Mundial es el protagonista absoluto de las tardes en Portoviejo. La búsqueda de los cromos, especialmente aquellos que alcanzan los 100 dólares, mantiene activa la dinámica social y económica en el patio de comidas de este emblemático espacio urbano.


