Lima se prepara para atravesar una temporada climática atípica durante el año 2026. Según las proyecciones emitidas por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) y diversos especialistas, la capital peruana no experimentará el invierno frío y húmedo que tradicionalmente caracteriza a la ciudad. Este fenómeno se atribuye directamente a la persistencia del Fenómeno del Niño Costero, el cual ha provocado una alteración significativa en el patrón térmico de la franja del litoral.
A pesar de que el calendario astronómico marca el inicio del invierno para el 21 de junio, el Senamhi ya ha previsto que Lima registrará temperaturas superiores a los valores históricos, afectando tanto a las máximas como a las mínimas. El pronóstico estacional correspondiente al trimestre de mayo, junio y julio confirma que predominarán las condiciones cálidas, con valores que se situarán por encima del promedio habitual en las zonas de la costa central y norte del país.
Sobre este particular, Yury Escajadillo, subdirector de Predicción Climática del Senamhi, detalló que el impacto del Niño Costero se manifestará a través de la persistencia del calor, haciendo especial énfasis en los meses de junio y julio. Escajadillo declaró que el invierno no será crudo como sucede normalmente, sino que se espera un ambiente mucho más templado y cálido para los habitantes de la capital.
Los datos proporcionados por el organismo meteorológico indican que existe una probabilidad del 41% de que las temperaturas máximas en los distritos de Lima se ubiquen por encima de lo habitual. De manera similar, las temperaturas mínimas presentan una probabilidad del 40% de mantenerse en rangos superiores a los registros históricos. Esta situación es el resultado de la acumulación de masas de agua cálida en el océano, un factor que impide el descenso térmico habitual de la estación y prolonga la sensación de calor en la superficie. Según los análisis, esta anomalía térmica podría extenderse incluso hasta los primeros meses del año 2027, dependiendo de cómo evolucione el fenómeno climático.
En relación a los pronósticos inmediatos para Lima Metropolitana, el Senamhi ha brindado datos puntuales. Para el miércoles 13 de mayo, se reportó en Lima Este una temperatura máxima de 25°C y una mínima de 18°C, con la presencia de nubosidad y neblina durante la madrugada, nubes dispersas al mediodía y un cielo mayormente cubierto hacia el atardecer. Por otro lado, en Lima Oeste y el Callao, la máxima alcanzó los 23°C y la mínima los 19°C, registrándose una nubosidad más persistente a lo largo del día.
Para el jueves 14 de mayo, las condiciones se mantuvieron en niveles similares. En Lima Este se registraron máximas de 25°C y mínimas de 19°C, mientras que en Lima Oeste y el Callao las máximas fueron de 23°C y las mínimas de 19°C. El Senamhi advirtió que las temperaturas diurnas continuarán incrementándose con una intensidad que oscila entre moderada y fuerte hasta dicho jueves 14, acompañadas de una escasa nubosidad al mediodía, lo cual eleva considerablemente el índice de radiación ultravioleta.
El evento climático conocido como Niño Costero tiene una proyección de extensión desde marzo hasta noviembre de 2026, oscilando entre una intensidad débil y moderada. Durante este periodo, tanto la temperatura de la superficie marina como la del aire en la costa se mantendrán por encima de los promedios habituales. Este proceso bloquea el enfriamiento ambiental en la capital, impidiendo la formación de las típicas nieblas densas y lloviznas que definen el invierno limeño.
Especialistas sugieren que algunos distritos de la capital podrían registrar picos térmicos de hasta 30°C en episodios aislados. Sumado a esto, el pronóstico contempla la posibilidad de ráfagas de viento que alcancen los 35 kilómetros por hora (22 millas por hora), principalmente durante las horas de la tarde. Ante este escenario, el Senamhi recomienda a la población tomar las precauciones necesarias frente al incremento de la radiación ultravioleta, especialmente en aquellos días donde la cobertura nubosa sea menor.
Nelson Ávalos, especialista del Senamhi, explicó que este comportamiento responde a un proceso gradual: las aguas del mar no se enfrían de manera súbita, ya que existe un proceso de calentamiento y un posterior enfriamiento que es igualmente lento.
Finalmente, la Comisión Multisectoral encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ha emitido una alerta sobre la posibilidad de que el evento climático se intensifique durante junio y julio, pasando de una magnitud débil a moderada. Esto podría prolongar el periodo cálido en la costa y retrasar aún más las condiciones invernales tradicionales. Así, las proyecciones para el resto del otoño e invierno en Lima incluyen la continuidad de episodios cálidos, alternados con intervalos de nubosidad y viento que podrían atenuar el calor momentáneamente.


