En la ciudad de Tegucigalpa, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, Héctor Valerio, salió al paso de las críticas y defendió formalmente el proceso de ascensos de generales y oficiales superiores llevado a cabo este jueves. El jerarca militar aseguró que las promociones que fueron aprobadas constituyen el producto adecuado, resultado de un trabajo coordinado y conjunto entre la institución castrense y la comisión de defensa del Congreso Nacional.
Durante la ceremonia, Valerio enfatizó que este acto es una forma en la que la patria reconoce el esfuerzo, la dedicación y el sacrificio que los oficiales superiores y generales han mantenido durante muchos años de servicio activo. El jefe militar subrayó que el verdadero valor de estos ascensos no reside en las insignias que los oficiales reciben en sus uniformes, sino en el cumplimiento del deber con lealtad absoluta hacia la patria. Para el mando militar, los ascensos representan un acto profundo dentro de las Fuerzas Armadas, ya que permiten mantener la jerarquía, garantizar el orden institucional y reconocer a aquellos miembros que respetan la Constitución Nacional, actuando siempre bajo el marco de la ley.
En el marco de este evento, el propio jefe del Estado Mayor Conjunto, Héctor Benjamín Valerio Ardón, fue ascendido al grado de General de División, un reconocimiento a su trayectoria y servicio dentro de la carrera militar. Como parte de este proceso, recibió el Bastón de Mando, el cual simboliza la autoridad delegada por el mando superior, entregado por el presidente de la República y Comandante General de las Fuerzas Armadas, Nasry Juan Asfura Zablah.
Respecto a las controversias que han surgido en el seno del Congreso Nacional sobre la promoción de algunos oficiales, Valerio respondió que el proceso fue consensuado y avalado por todas las instancias correspondientes. Calificó la relación entre la comisión de defensa y las Fuerzas Armadas como un equipo de trabajo, afirmando que el resultado final presentado es el correcto y que la institución celebra con júbilo estos ascensos. Asimismo, aclaró que, aunque el proceso debió realizarse en diciembre del año pasado, se vio retrasado debido a diversos problemas políticos. No obstante, confirmó que la dinámica institucional continúa normal y que para el próximo mes de diciembre se presentará una nueva nómina de oficiales en todas las categorías.
En el ámbito de la seguridad nacional, el jefe militar informó que las Fuerzas Armadas mantienen operaciones permanentes de apoyo a la Policía Nacional para combatir el crimen organizado y la ola delictiva que afecta al país. Valerio destacó que actualmente se están ejecutando acciones operativas en el departamento de Yoro, donde ya se han reportado resultados importantes. En este sentido, reveló que las fuerzas de seguridad están a punto de capturar al cabecilla de la banda criminal conocida como el Cartel de El Diablo, quien ha generado graves problemas de seguridad para la población de esa zona.
El General Valerio señaló que las estrategias operativas están siendo modificadas constantemente para optimizar los resultados en la lucha contra el narcotráfico y las estructuras criminales. Explicó que se producen capturas diarias de personas vinculadas a estas actividades ilícitas y reconoció que, dado que el crimen organizado muta y evoluciona, la institución militar también debe actualizarse y adaptarse para ser efectiva.
Finalmente, el jefe castrense lanzó una advertencia contundente contra cualquier integrante de las Fuerzas Armadas que pueda estar involucrado en actos ilícitos, sentenciando que nadie estará por encima de la ley. Valerio aseguró que la institución cuenta con un sistema interno de depuración y que no se tolerarán faltas, ya sean leves o graves. Reiteró que cualquier persona dentro de la institución que cometa un delito será puesta a la orden de los tribunales correspondientes, aclarando que, si los delitos exceden el fuero militar y se convierten en delitos externos, se procederá de la misma manera, pues la instancia de la institución es actuar con rigor frente a cualquier irregularidad.


