ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 22 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

La Nasa prepara misión Artemisa III en órbita terrestre para probar aterrizajes lunares

La Nasa está trabajando con rapidez para definir la misión Artemisa III del próximo año en órbita terrestre, un vuelo

La Nasa prepara misión Artemisa III en órbita terrestre para probar aterrizajes lunares

La agencia espacial estadounidense, la Nasa, se encuentra trabajando con celeridad en la definición de la misión Artemisa III, la cual se llevará a cabo el próximo año en órbita terrestre. Este vuelo tripulado tiene como objetivo principal poner a prueba las capacidades de encuentro y acoplamiento entre la nave espacial Orion, desarrollada por la agencia, y los módulos de aterrizaje comerciales proporcionados por las empresas Blue Origin y SpaceX.

Esta iniciativa surge a raíz del anuncio realizado en febrero, donde se determinó la adición de una misión Artemisa previa a los aterrizajes tripulados programados en la región del Polo Sur de la Luna. Desde entonces, el equipo de ingenieros ha estado evaluando detalladamente las opciones del perfil de la misión y diversas consideraciones operativas para Artemisa III. El propósito fundamental de este vuelo de prueba es garantizar que la agencia y sus socios logren reducir los riesgos técnicos y operativos antes de proceder con el próximo alunizaje estadounidense, previsto para la misión Artemisa IV.

Jeremy Parsons, administrador adjunto interino de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la Nasa en Washington para la misión Luna-Marte, ha destacado la relevancia de este paso. Parsons señaló que, aunque se trata de una misión limitada a la órbita terrestre, representa un avance crucial para asegurar el éxito del aterrizaje lunar en Artemisa IV. Asimismo, calificó a Artemisa III como una de las misiones más complejas que la Nasa ha emprendido hasta la fecha.

Según explicó Parsons, por primera vez la agencia coordinará una campaña de lanzamiento que integrará múltiples naves espaciales y nuevas capacidades operativas. La misión permitirá comprender la interacción entre la nave Orion, la tripulación y los equipos de control en tierra con el hardware y los equipos de los dos proveedores de módulos de aterrizaje. Esta coordinación es esencial antes de enviar astronautas a la superficie lunar y comenzar la construcción de una base permanente en dicho lugar.

En cuanto a los detalles técnicos, la misión está diseñada para demostrar sistemas críticos. El cohete Space Launch System (SLS) se encargará de lanzar la nave espacial Orion desde el Centro Espacial Kennedy en Florida con una tripulación de cuatro personas. Un aspecto relevante de este lanzamiento es que la Nasa no utilizará la etapa de propulsión criogénica provisional como etapa superior del cohete; en su lugar, empleará un espaciador. Este componente está diseñado para representar la masa y las dimensiones generales de una etapa superior, aunque carece de capacidad de propulsión, manteniendo los mismos puntos de conexión de interfaz entre el adaptador de la etapa Orion y el adaptador del vehículo de lanzamiento.

La fabricación de este espaciador está progresando rápidamente en el Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la Nasa, ubicado en Huntsville, Alabama. Actualmente, se están mecanizando el material para la sección cilíndrica y los anillos superior e inferior como paso previo a las operaciones de soldadura.

Una vez que el cohete coloque a Orion en órbita, el módulo de servicio de la nave, fabricado por socios europeos, proporcionará la propulsión necesaria para circularizar la órbita alrededor de la Tierra en órbita terrestre baja. Esta decisión estratégica aumenta las probabilidades de éxito al ofrecer más ventanas de lanzamiento para cada elemento involucrado: el SLS con Orion y su tripulación, el prototipo del sistema de aterrizaje tripulado Starship de SpaceX y el prototipo Blue Moon Mark 2 de Blue Origin.

La Nasa está definiendo el concepto de operaciones basándose en las capacidades de SpaceX y Blue Origin. Aunque hay decisiones pendientes, se contempla que los astronautas puedan ingresar al menos a una prueba del módulo de aterrizaje. Además, la tripulación permanecerá más tiempo a bordo de Orion que en la misión Artemisa II, lo que permitirá evaluar los sistemas de soporte vital y demostrar, por primera vez, el rendimiento del sistema de acoplamiento.

La misión también proporcionará datos sobre la habitabilidad de los módulos de aterrizaje y las operaciones de misión en preparación para futuras estancias en la superficie. Adicionalmente, se probará un escudo térmico mejorado durante el regreso a la Tierra para permitir perfiles de reentrada más robustos y flexibles.

En las próximas semanas, la agencia perfeccionará los planes de vuelo, el cronograma de selección de astronautas, la evaluación de las interfaces del módulo de aterrizaje AxEMU de Axiom y las posibles operaciones científicas. La Nasa ha solicitado la opinión de la industria para mejorar las comunicaciones con la Tierra, ya que no se utilizará la Red del Espacio Profundo, y ha abierto la convocatoria nacional e internacional para el posible despliegue de CubeSats en órbita terrestre. Estas acciones forman parte de un plan mayor para establecer una presencia humana duradera en la Luna y sentar las bases para las primeras misiones tripuladas a Marte.

Cobertura en Video