En una jornada marcada por la intensidad del fútbol local en la capital, Sebastián Beccacece volvió a hacer su aparición pública en la ciudad de Quito. El entrenador argentino aprovechó el marco de la Supercopa Ecuador, evento que tuvo lugar este miércoles 13 de mayo de 2026, para analizar el estado actual de la selección ecuatoriana y compartir sus proyecciones respecto a la próxima cita mundialista. El encuentro, disputado entre Universidad Católica e Independiente del Valle, sirvió como telón de fondo para que el seleccionador pudiera expresar sus pensamientos en una entrevista concedida a DSports, coincidiendo con el triunfo de los Rayados del Valle en dicho certamen.
Durante su intervención, el estratega argentino puso un énfasis especial en la carga emocional y social que representa la selección nacional para el pueblo ecuatoriano. Beccacece definió a la Tri no solo como un equipo deportivo, sino como un sentimiento profundo de pertenencia y una herramienta de identidad nacional. Según el entrenador, la selección se constituye como un punto de encuentro fundamental para todos los ciudadanos, subrayando que defiende firmemente esta idea debido a que el equipo nacional funciona como un elemento común capaz de solventar cualquier tipo de diferencia existente entre las personas, unificando al país bajo un mismo objetivo.
Asimismo, Beccacece dedicó una parte importante de sus declaraciones a reconocer la labor realizada en el pasado. El técnico fue enfático al valorar los procesos anteriores y el esfuerzo de los futbolistas que permitieron que Ecuador asegurara nuevamente su presencia en una Copa del Mundo. En sus palabras, el entrenador ponderó la contribución de aquellos jugadores y cuerpos técnicos que han nutrido al equipo actual, insistiendo en que ese legado es fundamental y debe ser valorado por todos los sectores del fútbol nacional.
Al desplazar el foco hacia el Mundial 2026, Beccacece reveló que el grupo de futbolistas posee objetivos ambiciosos y una convicción sólida. El seleccionador admitió ser plenamente consciente de la gran responsabilidad que conlleva representar al país en una Copa del Mundo. En este sentido, definió el rol del cuerpo técnico como un acompañamiento para que los futbolistas puedan defender el escudo nacional de la mejor manera posible. El argentino destacó la cohesión interna del grupo, mencionando que se ha logrado armar una linda familia y que el plantel se encuentra muy convencido de su camino. Todo esto se resume en el sueño compartido de alcanzar el mejor desempeño de la historia de Ecuador en un torneo mundialista.
Un punto relevante de la entrevista fue el abordaje del pasado reciente. El entrenador evitó utilizar la palabra revancha al referirse a la eliminación sufrida en Qatar 2022. En su lugar, prefirió conceptualizar la próxima cita mundialista como una linda oportunidad de crecimiento y superación. Beccacece señaló que este nuevo ciclo representa un punto de unión, especialmente considerando la renovación generacional del equipo. En este sentido, mencionó la posibilidad de que existan quizás quince debutantes en la convocatoria final, lo que refuerza la idea de un nuevo comienzo y una oportunidad renovada para el fútbol ecuatoriano.
Para finalizar su intervención, el técnico argentino se dirigió directamente a los hinchas de la selección, expresando su agradecimiento general. Con un gesto de humildad respecto a su labor profesional, Beccacece afirmó que él no hace nada personalmente, sino que su función es hacer que otros hagan, refiriéndose al trabajo de los jugadores en el campo. El estratega concluyó asegurando que el pueblo ecuatoriano puede estar tranquilo, ya que el país cuenta con grandes futbolistas capaces de afrontar los retos venideros. Con estas declaraciones, Beccacece deja clara su hoja de ruta: respeto al pasado, unidad en el presente y una ambición moderada pero firme hacia el 2026.


