El exgobernador de San Juan, Sergio Uñac, ha revelado formalmente sus intenciones de competir por la presidencia de la Nación en los próximos comicios. En una entrevista concedida al canal de streaming Blender, el exmandatario provincial confirmó su voluntad de presentarse como candidato, subrayando que esta determinación responde a una decisión unilateral y estrictamente personal, marcando así su posicionamiento en el tablero político actual.
Durante el desarrollo de la entrevista, Uñac puso el foco en la necesidad imperiosa de que el peronismo inicie un proceso de debate interno respecto a las futuras candidaturas presidenciales. El dirigente sostuvo que existe un consenso generalizado sobre la importancia de discutir quiénes serán los representantes del espacio, planteando la interrogante sobre de qué manera se llevará a cabo dicho proceso si no se abre una instancia de discusión formal. En este sentido, el sanjuanino defendió la idea de que las definiciones políticas no deben ser impuestas, sino que deberían surgir de un encuentro directo, sugiriendo que los actores involucrados deberían sentarse en una mesa para alcanzar consensos. Según Uñac, el camino correcto es el mecanismo del acuerdo, especialmente en un contexto caracterizado por tensiones y reacomodamientos dentro de la oposición mientras se encamina hacia el próximo escenario electoral.
En cuanto a la competencia interna, el exgobernador fue explícito al reconocer que identifica a Axel Kicillof como su contrincante directo dentro del espacio peronista. Esta declaración se produce en un momento en que diversos sectores del peronismo comienzan a posicionarse estratégicamente para disputar el liderazgo de la oposición, evidenciando que la competencia por la conducción del espacio ya ha comenzado a definirse entre figuras prominentes.
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue el abordaje de la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner. Al ser consultado sobre la condena por corrupción que pesa sobre la exmandataria y que le impide competir electoralmente, Uñac evitó utilizar el término proscripción, pero fue claro al señalar que el peronismo se encuentra en una etapa que exige discutir una nueva conducción. El dirigente afirmó que la situación de inhabilitación perpetua de la actual presidenta del partido obliga inevitablemente al espacio político a replantear sus liderazgos. Para Uñac, el hecho de contar con una conducción partidaria inhabilitada hace que sea fundamental debatir la organización y la conducción del movimiento.
Si bien reconoció que este escenario judicial y político ha afectado la construcción partidaria, el dirigente sanjuanino recordó que el Partido Justicialista cuenta con una estructura que incluye cinco vicepresidentes, intentando desplazar la discusión central que suele girar exclusivamente en torno a la figura de Cristina Fernández de Kirchner. En esa línea, sostuvo que el verdadero desafío que enfrenta el espacio no consiste en centrarse en nombres propios, sino en construir y fomentar una discusión basada en ideas.
En relación con el marco legal y los derechos, Uñac manifestó su confianza en los organismos internacionales, mencionando específicamente a la Corte Internacional de Derechos Humanos. Esta declaración se enmarca en la complejidad del panorama judicial que atraviesan las figuras centrales del peronismo.
Finalmente, el exgobernador adoptó un tono marcadamente orientado a la campaña electoral al plantear que el peronismo debe transformarse en un espacio que brinde soluciones y no que genere problemas. Remarcó que es urgente encontrar una conducción capaz de enfrentar los desafíos electorales venideros con eficacia. Para respaldar su postura, Uñac valoró el rol fundamental de los legisladores y los dirigentes provenientes del interior del país, con quienes aseguró mantener una comunicación y una discusión casi permanente sobre el futuro y el rumbo que debe tomar el partido.


