El Club Atlético Belgrano continúa transitando un camino de éxitos y mantiene vivo su sueño de alcanzar la gloria en el Torneo Apertura. Tras la euforia generada por el triunfo en el clásico, el equipo conocido como el Pirata volvió a hacer sentir su localía en el estadio Julio César Villagra, donde logró una victoria fundamental que lo posiciona entre los cuatro mejores del certamen. En una noche donde la intensidad y la ilusión fueron los ejes centrales, el conjunto celeste superó a un Unión que, a pesar de sus esfuerzos, no pudo neutralizar la solidez colectiva de un Belgrano decidido a avanzar en la competencia.
La atmósfera previa al encuentro fue una verdadera celebración. La hinchada celeste volvió a colmar las tribunas de Alberdi, transformando el estadio en una fiesta para festejar la alegría del clásico ganado y brindar todo el apoyo posible en esta instancia de cuartos de final. El marco humano fue el impulso ideal para un equipo que salió a la cancha con la intención de proponer y dominar el juego desde el primer momento.
Desde el pitazo inicial, el partido se desarrolló con un ritmo entretenido, caracterizado por una dinámica de ida y vuelta constante. Belgrano tomó el control de la pelota, manejando los tiempos y proponiendo el juego ofensivo. No obstante, Unión demostró peligrosidad en sus transiciones rápidas, aprovechando las contras para generar situaciones claras de peligro en el área local.
La primera mitad estuvo marcada por la figura determinante de Mansilla, el guardameta de Unión. Apenas a los 7 minutos de juego, el arquero evitó que el marcador se abriera mediante una atajada descomunal ante un remate de volea de Spörle, una jugada que parecía destinada a terminar en gol. La tregua no duró mucho, ya que a los 16 minutos, Mansilla volvió a intervenir salvando el resultado al tapar un mano a mano frente a Uvita Fernández, en una oportunidad que pudo haber sido el primer grito de gol para el Pirata.
Hacia el cierre del primer tiempo, la insistencia de Belgrano volvió a chocar contra la seguridad del portero visitante. Mansilla realizó otra intervención sensacional, manteniendo el cero en el marcador y provocando la desesperación de la hinchada en el Gigante de Alberdi. Gracias a estas tres atajadas de altísimo nivel en los primeros 45 minutos, el equipo del Tatengue logró llegar al descanso en igualdad de condiciones.
En la segunda mitad, la tensión se mantuvo elevada. A los 12 minutos del complemento, fue el turno de que el arquero pirata, Thiago Cardozo, demostrara su calidad. Cardozo respondió con una gran tapada para evitar el gol del Chelo Estigarribia, asegurando que su valla permaneciera invicta y manteniendo la esperanza del equipo local.
El desahogo esperado por todo Alberdi llegó finalmente a los 20 minutos del segundo tiempo. Rigoni, con una visión de juego destacada, lanzó un centro preciso desde el sector izquierdo que encontró a Adrián Sánchez. El delantero conectó el balón de cabeza, marcando el 1-0 y desatando la alegría en las tribunas. La figura del Chino Rigoni volvió a ser el detonante para que el equipo tomara la ventaja definitiva.
Cuando el partido parecía definirse con la mínima, llegó el segundo gol a los 50 minutos, una definición para enmarcar. La jugada comenzó con una contra comandada por Vázquez, quien llevó la pelota hacia adelante hasta encontrar a Ramiro Hernandes. El joven jugador no perdonó y definió con lujo para colocar el 2-0, sentenciando el encuentro y provocando el delirio total en el Gigante de Alberdi.
Con este resultado, Belgrano asegura su lugar en las semifinales del Torneo Apertura. El Pirata ahora queda a la espera de conocer a su próximo rival, que será el ganador del enfrentamiento entre Huracán y Argentinos Juniors. Las semifinales están programadas para disputarse este fin de semana, aunque la fecha exacta todavía está por confirmarse. Mientras tanto, la ciudad de Córdoba sigue teñida de celeste y sus aficionados continúan festejando el gran presente de su equipo.

