Los Oklahoma City Thunder han sentenciado este lunes las semifinales de la Conferencia Oeste con un contundente 4-0 sobre los Los Ángeles Lakers. El encuentro, disputado en la Crypto.com Arena, terminó con una victoria de 115-110 a favor del conjunto de Oklahoma, resultado que pone fin a la temporada de la franquicia angelina y reabre el debate sobre el futuro profesional de LeBron James.
El equipo de los Thunder, que llega a esta instancia como vigente campeón de la NBA, mantiene un registro perfecto en la presente postemporada. Tras haber arrollado previamente a los Phoenix Suns con un marcador de 4-0, los Thunder volvieron a liquidar la serie por la vía rápida contra unos Lakers que sintieron profundamente la ausencia de Luka Doncic. El jugador esloveno se perdió la totalidad de los playoffs debido a una lesión en los isquiotibiales, limitándose a observar desde el banquillo la derrota final de su equipo.
La figura central del encuentro fue Shai Gilgeous-Alexander. El MVP canadiense firmó su vigésimo sexto partido de postemporada superando la barrera de los 30 puntos, cerrando la noche con 35 tantos y ocho asistencias, habiendo encestado once de sus 22 intentos de tiro de campo. Gilgeous-Alexander fue determinante en los instantes finales del partido, donde el marcador se mantuvo apretado, aunque también se encargó de destacar la labor de su compañero Ajay Mitchell.
Mitchell fue una pieza fundamental para OKC, aportando 28 puntos, cuatro asistencias y cuatro robos, con una efectividad notable de doce aciertos en 19 tiros. El jugador aprovechó de manera óptima la oportunidad de iniciar como titular en el quinteto principal, ocupando el lugar de Jalen Williams, quien se encontraba ausente. Por su parte, Chet Holmgren complementó la ofensiva de los Thunder con una aportación de 16 puntos y nueve rebotes.
A pesar de la derrota, los Lakers lucharon hasta el último segundo. LeBron James, quien a sus 41 años se convertirá en agente libre al finalizar la temporada, registró un doble doble con 24 puntos y doce rebotes. El cuádruple campeón de la NBA aún no ha aclarado cuáles serán sus intenciones para la próxima campaña, manteniendo la incertidumbre sobre su destino. Otros jugadores de Los Ángeles también tuvieron actuaciones destacadas: Austin Reaves anotó 27 puntos, Rui Hachimura sumó 25 y Jaxson Hayes aportó 18 puntos saliendo desde el banquillo.
El desarrollo del juego fue dinámico y lleno de altibajos. Los Lakers comenzaron el partido con fuerza, liderando por cinco puntos al cierre del primer cuarto. Sin embargo, el rumbo cambió al inicio del segundo periodo, cuando los Thunder encadenaron un parcial de 14-0 que les permitió tomar una ventaja de doce puntos, colocando el marcador en 38-26. A partir de ahí, se inició una disputa intensa en la que ambas franquicias intercambiaron parciales y mostraron una alta efectividad en sus tiros.
Durante el tercer cuarto, los Thunder mantuvieron un porcentaje de aciertos superior al 57 %, con doce puntos de SGA y diez de Ajay Mitchell. No obstante, los Lakers respondieron con una eficiencia aún mayor, lanzando con un 76.5 % y conectando cinco de sus siete intentos desde la línea de tres puntos, lo que les permitió tomar su primera ventaja desde el segundo cuarto, situándose 73-72.
La tensión aumentó en el tramo final. Los Lakers llegaron a liderar el encuentro 110-109 cuando quedaba menos de un minuto para el final. En ese momento crítico, Oklahoma City recuperó el control gracias a un mate de Chet Holmgren y los tiros libres convertidos por Gilgeous-Alexander, sentenciando el partido 115-110 y el pase de ronda 4-0.
En otra jornada de lunes, los Cleveland Cavaliers lograron igualar la serie 2-2 contra los Detroit Pistons. El resultado fue impulsado por una actuación extraordinaria de Donovan Mitchell, quien anotó 43 puntos en total, de los cuales 39 fueron logrados en la segunda mitad. Tras el descanso, Mitchell lideró un parcial de 23-0 con el que los Cavaliers abrieron la segunda parte, anotando 16 puntos en ese tramo y 21 adicionales en el tercer cuarto. Sus 39 puntos tras el descanso representan un récord en un partido de playoffs de la NBA en la era del play-by-play.


