Una fuerte explosión se registró la noche de este lunes 11 de mayo en las instalaciones de la refinería de Salina Cruz, operada por Petróleos Mexicanos (Pemex), resultando en un saldo de al menos seis personas lesionadas. El incidente tuvo lugar aproximadamente a las 20:30 horas, concentrándose el siniestro en la torre de enfriamiento de la Planta Hidros II, una unidad ubicada al interior del complejo refinador situado en el Istmo de Tehuantepec.
Tras el estallido, la empresa paraestatal informó que las seis personas que resultaron heridas fueron trasladadas de manera inmediata a centros hospitalarios cercanos para recibir la atención médica pertinente. En cuanto al desglose de las víctimas, Pemex precisó que tres de los lesionados son trabajadores directos de la petrolera, entre los cuales se encuentran dos mujeres. Por otro lado, las tres personas restantes pertenecen al personal de una empresa contratista que brindaba servicios en la zona. Sobre el estado de salud de estos últimos, se reportó que se encuentran estables tras haber sufrido las consecuencias de la explosión.
En relación con la emergencia operativa, Pemex comunicó que el incendio provocado por la explosión fue contenido gracias a la intervención oportuna de los bomberos de la propia petrolera. Tras las labores de combate al fuego, la compañía aseguró que el incendio quedó bajo control y que no existía riesgo alguno para la población que reside en las zonas más próximas a la refinería. Asimismo, la empresa subrayó que, a pesar del incidente ocurrido en la torre de enfriamiento, la planta mantiene su operación normal, garantizando plenamente el abasto de productos derivados del petróleo para toda la región.
Respecto a las causas que originaron el accidente, Manuel Alberto Maza, titular de Protección Civil en el estado de Oaxaca, brindó detalles técnicos sobre el suceso. El funcionario explicó que la explosión ocurrió mientras un grupo de trabajadores realizaba labores de soldadura en la torre de enfriamiento. Según la información recabada, el incidente se habría desencadenado debido a que, muy probablemente, no se había drenado la totalidad del combustible presente en la planta de enfriamiento, lo que generó el ambiente propicio para que las chispas de la soldadura provocaran la explosión y el incendio posterior.
Ante la magnitud del evento, el Gobierno de Oaxaca anunció la puesta en marcha de protocolos de supervisión inmediata en las colonias aledañas a la refinería. Estas acciones fueron coordinadas a través de la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos, cuyos elementos realizaron recorridos exhaustivos por las viviendas cercanas a las instalaciones de Pemex. El objetivo de estas inspecciones fue evaluar la situación estructural de los inmuebles para descartar daños derivados de la onda expansiva y, simultáneamente, emitir las recomendaciones de seguridad necesarias para los residentes de la zona.
De manera complementaria, las instituciones de Salud del estado activaron los protocolos de atención inmediata. Esta medida se implementó con el fin de brindar auxilio rápido a la población civil en caso de que se presentaran complicaciones o emergencias derivadas del incidente. No obstante, las autoridades informaron que, tras la activación de dichos protocolos y los recorridos de supervisión, no se reportaron más hospitalizaciones ni se detectaron otras personas afectadas fuera del grupo de seis trabajadores ya mencionados. La situación en el Istmo de Tehuantepec se mantiene bajo monitoreo, mientras la refinería continúa con sus actividades habituales tras haber controlado el foco del incendio.


