El mercado financiero argentino registró una jornada positiva este lunes, marcada por un descenso significativo del índice de riesgo país, que logró perforar la barrera de los 500 puntos básicos. Según los datos proporcionados por las pantallas de Rava Bursátil, el indicador retrocedió 14 unidades para cerrar la sesión en 496 puntos básicos, lo que representa una caída del 2,75%. Este valor constituye el nivel más bajo alcanzado por el indicador desde finales de enero, momento en el cual el índice elaborado por JP Morgan había llegado a tocar un piso de 484 puntos básicos, impulsado principalmente por la firmeza del Banco Central (BCRA) en su política de acumulación de reservas internacionales.
La trayectoria del riesgo país no había sido lineal durante los últimos meses. Tras el piso de enero, el índice había tendido nuevamente al alza, llegando a posicionarse por encima de los 600 puntos básicos durante el mes de abril. Este incremento estuvo vinculado a la incertidumbre generada en el mercado financiero global a raíz del aumento de las tensiones bélicas en Medio Oriente. No obstante, la tendencia se ha revertido gracias a una combinación de factores: un clima internacional más favorable para los activos de mercados emergentes y, fundamentalmente, el cambio en la calificación de la deuda soberana argentina realizado la semana pasada por Fitch Ratings.
La agencia Fitch Ratings elevó la nota de la deuda argentina de CCC+ a B-, un movimiento que, según analizaron desde la sociedad de bolsa GMA Capital, ocurre por primera vez desde el año 2018. De acuerdo con los especialistas de dicha entidad, esta suba se apoya en tres pilares fundamentales: la consolidación fiscal, la acumulación de reservas internacionales y el avance en la implementación de reformas estructurales. Desde GMA Capital destacaron que este hecho no es un dato menor, ya que marca el inicio de una narrativa crediticia diferente para el país, aunque advirtieron que el consenso general de las agencias calificadoras aún no ha acompañado este movimiento, manteniéndose el promedio en CCC+.
Por su parte, los analistas de Puente señalaron que la mejora en la calificación de crédito es un factor clave que permitirá la entrada de nuevos compradores marginales al mercado. Según explican, la ausencia de estos actores era lo que impedía que los precios de los bonos soberanos experimentaran una suba mayor y que, consecuentemente, el riesgo país cayera con más fuerza. La expectativa de Puente es que, en el transcurso del año, las otras dos principales calificadoras de riesgo sigan los pasos de Fitch y eleven su nota al nivel de B-, lo que confirmaría la tendencia descendente del riesgo soberano y reduciría los costos de financiamiento para una eventual emisión de deuda soberana en los mercados internacionales.
Este escenario sitúa al riesgo país en uno de sus valores más bajos durante la gestión de Javier Milei. Para encontrar cifras similares, es necesario remontarse a junio de 2018. La caída del índice estuvo acompañada por una recuperación en los bonos soberanos; este lunes, los Bonares (AL29D) treparon un 0,6%, mientras que los Globales (GD46D) registraron un avance de hasta el 1,9%. Fernando Baer, economista de Quantum Finanzas, subrayó que esta baja coincide no solo con la mejora en la calificación, sino también con un entorno global más propicio, donde los mercados emergentes comienzan a recibir impactos positivos ante la percepción de que el conflicto en Medio Oriente podría estar llegando a su fin.
El optimismo se trasladó también a la renta variable. La Bolsa porteña inició la semana con un alza del 2,3%, cotizando en 2.833.120 unidades, lo que equivale a US$1914 al ajustar por el dólar contado con liquidación, que subió un 2,8%. En el panel principal del Merval, destacaron las acciones de YPF con una suba del 5,7%, BBVA con un 4,1% y el Grupo Financiero Galicia con un 4%. Esta tendencia se replicó en los ADRs que cotizan en Nueva York, donde YPF lideró con un incremento del 6%, seguido por Grupo Financiero Galicia (+5,3%) y BBVA (+4,9%).
A pesar de los números positivos, desde Portfolio Personal de Inversiones (PPI) advirtieron que el foco de la semana seguirá puesto en la evolución del conflicto en Medio Oriente, ya que cualquier escalada podría incrementar la aversión global al riesgo y afectar los activos locales. Asimismo, señalaron que la agenda corporativa estará cargada con la presentación de balances de las empresas del Merval.
Finalmente, el mercado de cambios mostró una ligera tendencia a la baja, influenciada por una mayor oferta de divisas debido a las liquidaciones del sector agropecuario. El tipo de cambio oficial mayorista cerró en $1392,95, una caída de $4,53 (-0,32%). El dólar oficial minorista en el Banco Nación bajó $5, cerrando en $1415 (-0,3%), mientras que el promedio en otras entidades financieras fue de $1417,11. En cuanto a los dólares financieros, el MEP cerró en $1425,02, registrando una baja de $2,11 respecto al viernes, mientras que el contado con liquidación (CCL) cotizó en $1479,79, lo que representa una caída de $6,44 (-0,4%) frente al cierre previo.


