La Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (AISEM) ha revelado una situación crítica en el Hospital Manuel Ascencio Villarroel, ubicado en el municipio de Punata, Cochabamba. Tras llevar a cabo una inspección técnica detallada en mayo de 2026, la entidad constató que el 90 % de los equipos médicos del establecimiento no se encuentran en funcionamiento. Este hallazgo pone de manifiesto una crisis operativa profunda en una institución que fue proyectada para ser un referente de salud en la región.
El Hospital Manuel Ascencio Villarroel fue inaugurado en el año 2018, contando con una inversión considerable de 170 millones de bolivianos. Dicho monto fue destinado a la construcción y el equipamiento de la infraestructura, mediante una fuerte inversión coordinada entre el gobierno central y el gobierno local. El objetivo primordial de este proyecto era dotar al Valle Alto y a las zonas aledañas de un centro de salud de alto nivel, que permitiera a los pacientes acceder a servicios especializados sin tener que desplazarse largas distancias hacia la ciudad.
En el momento de su entrega, el nosocomio fue presentado como un hospital de vanguardia, equipado con tecnología avanzada diseñada para mejorar la capacidad de diagnóstico y tratamiento de la población. Sin embargo, la realidad actual descrita por la AISEM muestra un escenario opuesto. A pesar de haber sido concebido como un centro tecnológico, persisten problemas graves en el funcionamiento de sus equipos, lo que ha derivado en que la gran mayoría de la maquinaria médica sea actualmente inútil para la atención de los pacientes.
La crisis no se limita únicamente al deterioro o mal funcionamiento del equipamiento técnico. La inspección realizada por la AISEM también ha comprobado deficiencias críticas en la gestión del talento humano. Se ha constatado la falta de personal especialista, resaltando específicamente la carencia de terapistas intensivos. Esta ausencia de profesionales capacitados en áreas críticas impide que el hospital pueda operar al nivel de complejidad para el cual fue diseñado originalmente.
Es importante señalar que la falta de personal especializado no es un problema reciente. Según los reportes, esta limitación ha sido históricamente reportada como una deficiencia constante en el Hospital Manuel Ascencio Villarroel. Esta carencia crónica de especialistas ha impedido que el centro pueda consolidarse como un hospital de alta complejidad, limitando su capacidad de respuesta ante emergencias graves o patologías que requieran cuidados intensivos.
Como consecuencia directa de la combinación entre el equipo no funcional y la falta de especialistas, el flujo de atención médica se ha visto severamente afectado. El hospital se ve forzado a realizar la derivación constante de pacientes hacia el Hospital Viedma. Esta situación anula el propósito fundamental de la inversión de 170 millones de bolivianos, ya que los habitantes del Valle Alto siguen dependiendo de centros hospitalarios externos para recibir atención especializada, saturando así otros servicios de salud en la región.
El contraste entre la inversión inicial y el estado operativo actual es evidente. Mientras que en 2018 se entregó una infraestructura moderna y costosa, para mayo de 2026 la AISEM ha confirmado que el 90 % de la tecnología médica no es operativa. Esta brecha entre la capacidad instalada y la capacidad real de atención refleja fallas significativas en la gestión, el mantenimiento y la dotación de personal del centro asistencial.
En conclusión, el Hospital Manuel Ascencio Villarroel de Punata se encuentra en un estado de crisis operativa que compromete la salud de la población del Valle Alto. La falta de terapistas intensivos y el colapso de casi la totalidad de sus equipos médicos transforman una inversión millonaria en un recurso subutilizado. La inspección de la AISEM deja en evidencia que la infraestructura física no es suficiente si no está respaldada por un mantenimiento técnico riguroso y la contratación de personal especializado para garantizar la operatividad del servicio.


