El candidato a la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella, representante del movimiento político de ultraderecha denominado Defensores de la Patria, ha hecho pública una grave denuncia este sábado en la que alerta sobre la existencia de un plan estructurado para acabar con su vida. Según las declaraciones del político, este presunto atentado contaría con la participación directa de agentes oficiales pertenecientes a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), el organismo encargado de la seguridad y el espionaje del Estado.
A través de un video difundido en su cuenta oficial de la red social X, De la Espriella detalló que la alerta proviene de una fuente de inteligencia calificada como de alto nivel y de toda su confianza. De acuerdo con la información suministrada por dicha fuente, el plan de asesinato se ejecutaría bajo la modalidad de francotirador, una táctica de precisión que busca eliminar el objetivo desde una distancia considerable. El candidato fue enfático al asegurar que esta revelación no debe ser tomada como un simple rumor, sino como una amenaza real y tangible que no solo pone en riesgo su integridad física, sino que representa un ataque directo contra la democracia y las libertades fundamentales de los ciudadanos colombianos.
La relevancia de esta denuncia se acentúa dado que De la Espriella se encuentra actualmente en la segunda posición de las encuestas de intención de voto para los comicios presidenciales programados para el próximo 31 de mayo. En su mensaje, el candidato vinculó estas amenazas con la gestión del actual mandatario, el presidente Gustavo Petro. De la Espriella sostuvo que este escenario es una consecuencia directa de lo que él define como narcoterrorismo, el cual, según su perspectiva, ha sido alimentado por el Gobierno Nacional. Específicamente, el candidato señaló la decisión del presidente Petro de liberar a 30 criminales y designarlos como gestores de paz, una medida que ha incluido a antiguos jefes paramilitares en los últimos años.
Además de la amenaza física, el líder de Defensores de la Patria denunció que este plan de asesinato se enmarca dentro de una campaña de desprestigio sistemática dirigida en su contra. Según De la Espriella, estas acciones buscan alimentar el odio entre la población colombiana para justificar o facilitar agresiones contra su persona. Ante la gravedad de la situación, el político informó que, aprovechando su condición de ciudadano de los Estados Unidos, solicitará formalmente a la embajada estadounidense que preste la máxima atención a la seguridad tanto suya como la de su núcleo familiar.
En el ámbito interno, De la Espriella ha instruido a su equipo de seguridad personal para extremar todas las medidas de precaución. Ha solicitado la implementación de todos los elementos de protección necesarios en cada uno de los eventos de su campaña electoral, con el fin de mitigar los riesgos derivados de la amenaza del francotirador y otros posibles ataques.
Este episodio se suma a un clima de creciente violencia política que ha marcado la actual campaña electoral en Colombia. La situación de De la Espriella no es un caso aislado, ya que otros aspirantes a la presidencia han reportado situaciones similares. Paloma Valencia, representante de la derecha, e Iván Cepeda, proveniente de la izquierda, también han denunciado haber recibido amenazas contra su vida en el transcurso del proceso electoral.
El contexto de inseguridad se ha visto agravado por hechos violentos recientes y letales. A mediados del año pasado, el senador Miguel Uribe Turbay, quien se desempeñaba como precandidato presidencial del partido uribista Centro Democrático —el mismo partido al que pertenece Paloma Valencia—, fue víctima de un atentado. El hecho ocurrió el 7 de junio en el barrio Modelia de Bogotá, mientras Uribe Turbay se dirigía a un mitin político; en aquel ataque recibió dos disparos en la cabeza, heridas que le provocaron la muerte dos meses después.
De manera más reciente, la violencia ha golpeado nuevamente al Centro Democrático. Este jueves fue asesinada a tiros la presidenta del Concejo Municipal de Obando, en el suroeste del departamento del Valle del Cauca, Mileidy Villada. El crimen ocurrió en una calle de dicha localidad, reforzando la percepción de un incremento en la persecución y el asesinato de figuras políticas en el país.


