Las intensas y persistentes lluvias registradas en las últimas horas han generado una situación crítica en el departamento de Tacuarembó, provocando el desborde de diversos cursos de agua que han afectado la estabilidad de varias viviendas y la seguridad de sus habitantes. De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por las autoridades locales, el saldo de este fenómeno meteorológico es de 16 personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares para resguardar su integridad física.
La gestión de esta crisis ha estado a cargo del Comité Departamental de Emergencias, organismo que ha coordinado las tareas de asistencia y monitoreo en las zonas más vulnerables. Según la información detallada proporcionada por dicho comité, la situación de los damnificados se divide en dos grupos operativos. En primer lugar, se encuentran 10 personas que han sido evacuadas formalmente por los equipos de rescate y seguridad. Estas personas están recibiendo la asistencia necesaria por parte del personal de emergencia, quienes se han encargado de trasladarlas a refugios seguros y brindarles el soporte requerido durante el periodo de contingencia.
En segundo lugar, el reporte oficial indica que otras seis personas optaron por la autoevacuación. Esto significa que, ante la inminente amenaza del agua y el desborde de los ríos, estas personas decidieron abandonar sus propiedades por iniciativa propia antes de que fuera necesaria la intervención directa de los equipos de rescate, desplazándose hacia lugares seguros o residencias de familiares y allegados.
En relación con la evolución del fenómeno, el director del Comité de Emergencias, Martín Saralegui, brindó declaraciones a Subrayado para precisar el estado actual de los niveles hídricos. Saralegui informó que, tras el periodo de máxima tensión, se observó un cambio favorable durante la noche del viernes, momento en el cual el río comenzó a bajar sus niveles. Esta tendencia a la baja es un indicador fundamental para que las autoridades puedan evaluar la seguridad de las zonas anegadas y planificar el retorno de los afectados.
Basándose en el ritmo de descenso del caudal y en las proyecciones meteorológicas actuales, el director del Comité de Emergencias señaló que se prevé que para el próximo lunes las familias que fueron desplazadas puedan retornar a sus viviendas. Este regreso estará sujeto a la verificación de que las condiciones de seguridad sean las adecuadas y que el riesgo de nuevos desbordes haya disminuido significativamente.
No obstante, la labor de evacuación no estuvo exenta de complicaciones humanas y sociales. Saralegui señaló que, a pesar de las advertencias y las recomendaciones emitidas por los equipos de seguridad, varias personas se negaron a abandonar sus casas. Según explicó el director, estas decisiones fueron tomadas por los propietarios por razones de seguridad personal y la protección de sus bienes, prefiriendo permanecer en sus hogares aun frente al riesgo que representaba el desborde de los cursos de agua.
Es importante destacar que la afectación, en términos de desplazamientos forzosos, se concentró en puntos específicos, ya que no hubo reportes de personas evacuadas en el interior del departamento. Esto indica que el impacto más severo en cuanto a la necesidad de abandonar las viviendas se focalizó en áreas determinadas, mientras que el resto de las localidades del interior de Tacuarembó, aunque pudieron haber recibido las lluvias, no requirieron de este tipo de medidas extremas de evacuación.
El Comité Departamental de Emergencias continúa monitoreando la situación minuto a minuto, asegurando que el personal de asistencia permanezca alerta hasta que el último de los evacuados pueda regresar a su hogar de manera segura. La coordinación entre el personal de emergencia y las familias afectadas sigue siendo la prioridad para garantizar que el proceso de retorno, previsto para el lunes, se realice sin incidentes y bajo estrictas normas de seguridad.


