Wael Sawan, director ejecutivo de Shell, ha puesto el foco estratégico de la compañía en las oportunidades de gas costa afuera que ofrece Venezuela. Estas declaraciones fueron emitidas durante una conferencia trimestral de la empresa destinada a la presentación de resultados, donde Sawan subrayó que el país suramericano se ha convertido en una oportunidad clave de crecimiento para la multinacional, específicamente dentro del segmento conocido como upstream. Este segmento, según se detalló en la reunión, corresponde a la fase inicial de la cadena de valor de los hidrocarburos, la cual se centra primordialmente en las actividades de exploración, búsqueda y producción.
El CEO de Shell informó a los inversionistas que la empresa ha iniciado conversaciones directas con el Gobierno de Venezuela con el objetivo fundamental de avanzar en la monetización de la producción de gas ubicada en las zonas costa afuera. Para lograr este propósito, Sawan planteó una ruta operativa clara: utilizar la infraestructura de la planta de Atlantic LNG, situada en Trinidad y Tobago, para procesar y comercializar dicho recurso. Según el ejecutivo, Shell posee ventajas particulares en el área de gas costa afuera en Venezuela, lo que posiciona a la compañía en una situación favorable para ejecutar estos planes.
Uno de los puntos centrales de la estrategia expuesta por Sawan es la recuperación de recursos que no han podido ser aprovechados. El director ejecutivo explicó que las conversaciones con el gobierno venezolano se centran en encontrar la vía idónea para monetizar una parte del gas que ha permanecido varada en el territorio durante un tiempo prolongado. La meta es desbloquear este potencial energético y canalizarlo hacia los mercados internacionales a través de la mencionada planta en Trinidad y Tobago, optimizando así la infraestructura ya existente en la región.
Este acercamiento no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un acuerdo energético firmado entre el Ejecutivo nacional de Venezuela y Shell en marzo pasado. A través de este convenio, ambas partes estiman avanzar en el desarrollo del campo Dragon, ubicado costa afuera. Además de este proyecto, se contempla la posibilidad de desarrollar los campos Carito y Pirital, situados en el estado Monagas. Asimismo, la hoja de ruta incluye el desarrollo del proyecto transfronterizo Loran, el cual tiene la particularidad de extenderse desde Venezuela hasta Trinidad, lo que refuerza la interdependencia energética de la zona.
Wael Sawan enfatizó que la empresa se encuentra actualmente muy concentrada en estas oportunidades de gas costa afuera. El ejecutivo señaló que los próximos meses serán determinantes, ya que Shell deberá trabajar intensamente para convertir estas conversaciones y acuerdos en realidades operativas. La prioridad inmediata es establecer los mecanismos técnicos y comerciales que permitan el flujo de gas desde los campos venezolanos hacia la planta de licuefacción.
El contexto operativo de Atlantic LNG hace que este proyecto sea especialmente atractivo para Shell. Esta planta es propiedad conjunta de Shell, BP y la National Gas Company de Trinidad. De acuerdo con datos proporcionados por Bnamericas, la planta produjo aproximadamente 9 millones de toneladas métricas de gas natural licuado el año pasado. Sin embargo, esta cifra se encuentra significativamente por debajo de su capacidad instalada, la cual es de 12 millones de toneladas métricas. Esta brecha de producción, causada primordialmente por la escasez de gas, justifica la urgencia de Shell por asegurar nuevas fuentes de suministro, siendo el gas costa afuera de Venezuela la solución propuesta por Sawan para cerrar esa brecha y maximizar la eficiencia de la planta en Trinidad y Tobago.
En resumen, la estrategia de Shell bajo la dirección de Wael Sawan busca aprovechar las ventajas competitivas de la compañía en Venezuela para alimentar una infraestructura subutilizada en Trinidad y Tobago, transformando el gas varado en una fuente de ingresos y crecimiento dentro del segmento de exploración y producción.

