El Presidente de la República, José Antonio Kast, ha reafirmado su decisión de mantener la suma urgencia al proyecto de megarreforma impulsado por su administración, a pesar de las advertencias y los riesgos financieros señalados por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA). El jefe de Estado subrayó que, si bien el gobierno valora los informes técnicos emitidos por dicho organismo y los utilizará para realizar mejoras al proyecto, no permitirá que estas observaciones detengan el avance de una iniciativa que considera fundamental para que Chile recupere su capacidad de crecimiento económico.
Esta declaración fue realizada por el mandatario durante un punto de prensa posterior a su participación en el Salmon Summit, evento desarrollado en la ciudad de Puerto Montt. En el marco de este encuentro, el presidente abordó las interrogantes de los periodistas respecto a los cuestionamientos que el proyecto ha recibido, especialmente por parte de los sectores de oposición. Ante estas críticas, Kast fue enfático al señalar que el momento actual es la instancia propuesta para recibir propuestas concretas y no simplemente críticas superficiales.
En relación con el debate parlamentario, el Presidente criticó el enfoque de la oposición, asegurando que hasta la fecha no ha visto propuestas reales por parte de los parlamentarios contrarios a su gestión, sino únicamente el uso de slogans. Según el mandatario, el debate político debe centrarse en soluciones tangibles, pues considera que la actual dinámica de cuestionamientos solo contribuye a generar incertidumbre en lugar de aportar a la resolución de los problemas económicos del país.
El proyecto en cuestión, denominado Plan de Reconstrucción Nacional, tiene como objetivo matriz acelerar las tasas de crecimiento de la economía chilena. Para lograrlo, el Presidente Kast ha recurrido a la herramienta constitucional de la suma urgencia. Este mecanismo obliga al Congreso Nacional a despachar un proyecto de ley en un plazo máximo de 10 días hábiles o 15 días, dependiendo del trámite específico, lo que permite que la iniciativa sea tratada con prioridad absoluta frente a otras propuestas legislativas.
El conflicto técnico surge a raíz de la visión expuesta por el Consejo Fiscal Autónomo sobre el impacto del proyecto en las finanzas públicas. Paula Benavides, presidenta del CFA, manifestó que el contexto actual de estrés fiscal, tanto en el corto como en el mediano plazo, exige que el informe financiero de la megarreforma sea abordado con un enfoque de prudencia fiscal. Según la economista, la iniciativa combina diversas medidas que incluyen el aumento del gasto, modificaciones en el sistema tributario y la implementación de medidas de simplificación regulatoria.
De acuerdo con la exposición de Benavides, el objetivo de estas medidas es elevar el crecimiento tendencial de la economía, contemplando tanto acciones transitorias como permanentes. El CFA señaló que el impacto fiscal del proyecto se divide en dos dimensiones: un efecto fiscal directo y un efecto de segunda vuelta, el cual estaría asociado al incremento del crecimiento económico derivado de la aplicación de la reforma.
Por su parte, el Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha mantenido una postura más cautelosa respecto al informe del organismo autónomo. El secretario de Estado informó que el documento fue recibido recientemente y que el equipo técnico del ministerio debe analizarlo detenidamente para evaluar su mérito. Quiroz aseguró que el gobierno responderá a las observaciones del CFA en tiempo y forma, una vez que hayan concluido el estudio detallado del documento.
A pesar de esta etapa de análisis técnico, el Presidente Kast reforzó la idea de que todos los sectores coinciden en la necesidad de que Chile vuelva a crecer y de brindar certezas para atraer la inversión. En este sentido, el jefe de Estado reiteró que el avance del proyecto es la prioridad, pues considera que la incertidumbre planteada por los debates políticos actuales es el principal obstáculo para alcanzar la estabilidad económica y el desarrollo que el país requiere.


