La Corte Suprema de Estados Unidos allanó el camino para que Louisiana redibuje su mapa congresional, tras determinar que el anterior constituía una manipulación racial inconstitucional. La decisión, aunque esperada, ha revelado fuertes tensiones internas dentro del tribunal, especialmente entre el juez Samuel Alito y la jueza Ketanji Brown Jackson.
Jackson, en un inusual disenso, argumentó que la rapidez con la que la Corte Suprema está actuando tiene un fuerte trasfondo político y que el tribunal debería haberse mantenido al margen para evitar la apariencia de parcialidad, acusando a la mayoría de influir en la implementación de su propia decisión y aprobar la pausa de Louisiana en las elecciones primarias. Alito respondió calificando las preocupaciones de Jackson como triviales en el mejor de los casos e infundadas e insultantes .
Louisiana ya había suspendido sus primarias para la Cámara de Representantes de EE.UU. tras el fallo inicial del tribunal. Ahora, con la luz verde para rediseñar los distritos, se espera que el nuevo mapa resulte en la pérdida de un escaño para un representante negro y demócrata.
La controversia se centra en la interpretación de los plazos procesales y la rapidez con la que la Corte Suprema está actuando. Normalmente, el tribunal espera 32 días antes de emitir una sentencia formal, pero Alito aceleró el proceso, argumentando la necesidad de una acción pronta .
Este caso ha generado preocupación en otros estados liderados por republicanos, como Tennessee, Georgia, Carolina del Sur y Alabama, donde se están considerando esfuerzos similares de redistribución de distritos con fines partidistas. La decisión de Louisiana podría sentar un precedente para futuras disputas sobre la manipulación de distritos electorales en todo el país.
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