La novena generación de la Toyota Hilux ya es una realidad en varios mercados, y aunque su llegada a Argentina está prevista para 2027, en Tailandia la empresa Rung Rueng Service ha desarrollado una versión de la pick-up que la posiciona como una verdadera máquina industrial. Basada en la variante de cabina simple conocida como Toyota Hilux Travo, esta conversión transforma la Hilux en una herramienta capaz de realizar el trabajo de un camión liviano, sin ser un prototipo de laboratorio ni una idea futurista, sino una solución real y funcional para quienes necesitan cargar, levantar y descargar materiales sin depender de múltiples vehículos.
Exteriormente, la Hilux mantiene su identidad base, pero detrás de la cabina se aprecian modificaciones significativas que culminan en una caja volcadora completamente funcional, diseñada para tareas intensivas. Este sistema permite la descarga automática de materiales, eliminando la necesidad de trabajo manual o maquinaria adicional, optimizando así los tiempos y reduciendo los costos operativos.
Las dimensiones de la caja volcadora refuerzan su enfoque industrial. Con un largo de 2.500 mm, un ancho de 1.760 mm y una altura de 600 mm, que puede ampliarse hasta 800 mm según la configuración elegida, la caja ofrece un amplio espacio para el transporte de diversos tipos de materiales.
Sin embargo, la característica principal de esta pick-up reside en su capacidad de carga, que alcanza hasta 5.000 kg, una cifra que la acerca peligrosamente al territorio de los camiones livianos. Esta capacidad la convierte en una opción ideal para empresas y profesionales que necesitan transportar grandes volúmenes de materiales de manera eficiente y segura.
Rung Rueng Service también ofrece la posibilidad de equipar la Toyota Hilux con una grúa montada detrás de la cabina, con una capacidad de 1.000 kg. Esta grúa permite levantar materiales pesados directamente desde el suelo y colocarlos en la caja volcadora sin necesidad de intervención externa, agilizando aún más el proceso de carga y descarga.
El impacto operativo de esta conversión es claro: reduce la necesidad de personal, elimina la dependencia de equipos adicionales y mejora significativamente la autonomía en obra o en tareas logísticas. Al combinar la versatilidad de una pick-up con la capacidad de carga de un camión liviano, esta Hilux se convierte en una herramienta indispensable para una amplia gama de aplicaciones.
Un aspecto destacable de esta conversión es que no compromete la base de la Toyota Hilux. Los sistemas originales se mantienen intactos, incluyendo la cámara de reversa y los sensores de estacionamiento, que han sido reubicados para adaptarse a la nueva estructura. Esto garantiza que la Hilux conserve todas sus funcionalidades y características de seguridad.
Además, el sistema hidráulico que acciona la caja volcadora puede configurarse de dos maneras: mediante un sistema eléctrico o a través de una toma de fuerza (PTO). Esta flexibilidad permite adaptar el funcionamiento de la caja volcadora según el tipo de uso o exigencia operativa, ofreciendo una solución personalizada para cada cliente.
A diferencia de muchas modificaciones que se quedan en el terreno de lo conceptual, esta Hilux está claramente orientada a un público profesional. Apunta directamente a empresas constructoras, servicios técnicos, logística urbana y flotas industriales que necesitan maximizar sus recursos y optimizar sus procesos.
Si bien la información disponible no detalla las especificaciones mecánicas como motor, potencia o consumo, se puede inferir que está equipada con el conocido motor 2.8 turbodiesel de 204 caballos y 500 Nm de torque en las versiones automáticas o 420 Nm en las manuales, en ambos casos con cajas de seis marchas. No obstante, no se descarta la posibilidad de que incluya variantes que sumen la tecnología microhíbrida o mild hybrid, que consiste en un pequeño motor de 48 volts para tener un arranque más suave y un empuje adicional de hasta 11 CV y 65 Nm.
Asimismo, también podría existir una versión Hilux eléctrica, que utiliza dos motores -uno en cada eje- que generan una potencia combinada de 196 CV, mientras que la batería cuenta con una capacidad de 59,2 kWh, y una autonomía de 240 km.
En resumen, la Toyota Hilux convertida por Rung Rueng Service representa una solución innovadora y eficiente para aquellos que buscan una herramienta de trabajo versátil, potente y capaz de adaptarse a las exigencias de cualquier tarea industrial o logística. Esta pick-up industrial no solo redefine el concepto de la Hilux, sino que también abre nuevas posibilidades para el transporte y la manipulación de materiales pesados.












