Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de lanzar ataques con drones y misiles contra su territorio este lunes, marcando la primera agresión de Teherán desde que entró en vigor un alto el fuego en la región el 8 de abril. Los incidentes, que incluyen un incendio en una instalación petrolera y el lanzamiento de misiles de crucero, han provocado una fuerte condena por parte de las autoridades emiratíes, quienes se reservan el derecho a responder.
El ataque inicial con drones provocó un incendio en la instalación petrolera de Fuyaira, ubicada cerca del estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima vital que Teherán ha amenazado con bloquear. Según las autoridades locales, tres personas resultaron heridas como consecuencia de este ataque.
Posteriormente, el Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos informó sobre la detección de cuatro misiles de crucero dirigidos a varias zonas del país . En un comunicado publicado en redes sociales, el ministerio detalló que tres de los misiles fueron interceptados con éxito sobre las aguas territoriales emiratíes, mientras que el cuarto cayó al mar.
La reacción del gobierno emiratí fue contundente. El Ministerio de Relaciones Exteriores calificó los ataques como una escalada peligrosa y reafirmó el derecho legítimo del país a responder ante estas agresiones. Las autoridades emiratíes emitieron alertas a través de teléfonos móviles, una medida que no se había implementado desde la entrada en vigor del alto al fuego entre Irán y Estados Unidos hace casi un mes.
Este alto el fuego había puesto fin a una serie de ataques perpetrados por Irán en el Golfo, en represalia por la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra su territorio el 28 de febrero. Emiratos Árabes Unidos había sido la monarquía petrolera del Golfo más afectada por estos ataques, sufriendo aproximadamente 2.800 ataques con misiles y drones desde el inicio de la escalada de tensiones.
Como medida preventiva, el Ministerio de Educación de Emiratos Árabes Unidos ordenó la suspensión de las clases presenciales en todos los centros educativos y el cambio a clases a distancia hasta el 8 de mayo. Esta decisión busca proteger a los estudiantes y al personal docente ante la posibilidad de nuevos ataques.
En un incidente relacionado, dos personas resultaron heridas en un ataque contra un edificio residencial en la ciudad omaní de Bukha, también ubicada en el estrecho de Ormuz. Un medio estatal informó sobre estos heridos, aunque no especificó el origen del ataque.
Estos ataques ocurren en un contexto de creciente tensión en la región, exacerbada por el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre el lanzamiento de una operación para facilitar la reanudación de la navegación en el estrecho de Ormuz. La situación se complica aún más por la presencia de destructores estadounidenses en el Golfo, enviados para escoltar a los barcos en el estrecho, y por informes recientes sobre disparos de misiles y drones cerca de estos destructores. Un barco de Corea del Sur también sufrió una explosión e incendio en el estrecho de Ormuz, sumando otro incidente a la creciente lista de eventos preocupantes en la región.
La escalada de tensiones en el Golfo plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad regional y la seguridad de las rutas marítimas clave para el comercio mundial. La respuesta de Irán a las posibles represalias de Emiratos Árabes Unidos, así como la reacción de Estados Unidos y otros actores internacionales, serán cruciales para determinar el futuro de la situación. La comunidad internacional observa con atención los acontecimientos, temiendo una nueva escalada del conflicto en una región ya marcada por la inestabilidad.









