Más de ocho millones de termos y tarros térmicos están siendo retirados del mercado estadounidense tras reportarse casos de pérdida permanente de la visión en tres personas, según anunció la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo (CPSC) el 30 de abril. La medida, voluntaria por parte del fabricante, abarca aproximadamente 5,8 millones de tarros para alimentos y 2,3 millones de botellas térmicas vendidas en Estados Unidos durante varios años.
El problema radica en un defecto de diseño en el tapón de los envases, específicamente la ausencia de una válvula de alivio de presión. Esta falta de ventilación puede provocar una acumulación peligrosa de presión dentro del termo, especialmente cuando se almacenan alimentos o bebidas perecederas durante un período prolongado. Al intentar abrir el envase, el tapón puede salir disparado con una fuerza considerable, causando lesiones graves por impacto y laceraciones en el rostro y los ojos de los consumidores.
La CPSC ha recibido un total de 27 reportes de incidentes relacionados con el tapón defectuoso. De estos, varios usuarios requirieron atención médica, y en tres casos, la lesión resultó en la pérdida permanente de la visión en un ojo. La gravedad de estas lesiones ha impulsado a las autoridades a tomar medidas rápidas para proteger a los consumidores.
Los productos afectados por el retiro incluyen tarros térmicos de acero inoxidable fabricados antes de julio de 2023 y botellas térmicas de gran capacidad, disponibles en diversos tamaños y colores. Los consumidores pueden identificar los números de modelo en la base de los envases para determinar si sus termos están incluidos en el retiro.
La comercialización de estos termos se extendió desde marzo de 2008 hasta julio de 2024, y se vendieron a un precio aproximado de 30 dólares a través de una amplia red de distribución. Entre los puntos de venta se encuentran tiendas físicas y en línea de grandes cadenas minoristas, así como plataformas de comercio electrónico.
Ante esta situación, la CPSC ha emitido una recomendación urgente a los consumidores: dejar de usar inmediatamente los termos y tarros térmicos afectados. La agencia insta a los usuarios a contactar al fabricante para obtener un reemplazo gratuito o un tapón con sistema de alivio de presión, dependiendo del modelo específico del envase.
El proceso de retiro varía según el producto. En algunos casos, se solicita a los usuarios desechar el tapón defectuoso y enviar una imagen como comprobante al fabricante. En otros casos, se requiere la devolución completa del envase mediante una etiqueta de envío prepagada proporcionada por la empresa.
La CPSC ha puesto a disposición de los consumidores información detallada sobre el retiro, incluyendo una lista de los números de modelo afectados y las instrucciones para solicitar un reemplazo o devolución. Esta información se puede encontrar en el sitio web de la CPSC y en el sitio web del fabricante.
Este retiro masivo pone de manifiesto la importancia de los controles de calidad y seguridad en la fabricación de productos de consumo. La falta de una válvula de alivio de presión en los termos, un componente relativamente simple y económico, ha tenido consecuencias devastadoras para algunos consumidores.
Las autoridades instan a los consumidores a prestar atención a las alertas de seguridad de productos y a tomar las precauciones necesarias para protegerse a sí mismos y a sus familias. La seguridad del consumidor debe ser siempre una prioridad para los fabricantes y los reguladores.
El fabricante, por su parte, ha expresado su compromiso de cooperar plenamente con la CPSC y de tomar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de sus productos. La empresa ha establecido una línea de atención al cliente dedicada a atender las consultas y solicitudes relacionadas con el retiro.
Este incidente sirve como un recordatorio de que incluso los productos cotidianos pueden presentar riesgos inesperados. Es fundamental que los consumidores estén informados y sean conscientes de los posibles peligros asociados con los productos que utilizan. La CPSC continuará monitoreando la situación y trabajando para proteger a los consumidores de productos peligrosos.


