La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) ha mantenido la Alerta de El Niño Costero tras analizar las condiciones oceánicas y atmosféricas actuales, así como los pronósticos climáticos nacionales e internacionales. El informe, detallado en el comunicado oficial N 06-2026, estima que este fenómeno persistirá, al menos, hasta enero de 2027, aunque con una magnitud débil. Existe la posibilidad de que se intensifique a moderada entre junio y julio del presente año.
Ante este panorama, la Enfen ha emitido una recomendación crucial a las autoridades competentes: considerar los escenarios de riesgo basados en los avisos meteorológicos y pronósticos estacionales para adoptar medidas de reducción del riesgo de desastres y preparación para la respuesta ante peligros inminentes. La prevención y la rápida reacción son claves para mitigar los posibles impactos del El Niño Costero.
La preocupación se intensifica al recordar que el gobierno del presidente José Balcázar Zelada declaró el estado de emergencia por amenaza de lluvias intensas en 63 distritos de la región La Libertad el pasado 26 de febrero. El Decreto Supremo N 025-2026-PCM incluyó distritos trujillanos como Moche, La Esperanza, Poroto, Salaverry y Simbal, sumándose una semana después El Porvenir, Florencia de Mora, Laredo, Huanchaco, Trujillo y Víctor Larco Herrera. Esta medida, con una duración de 60 días, buscaba la ejecución inmediata de acciones de excepción para la reducción del riesgo, la respuesta y la rehabilitación.
Sin embargo, un análisis de la inversión realizada hasta la fecha revela un panorama preocupante en cuanto a la ejecución de los fondos asignados para la prevención. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a través del Programa Presupuestal 0068 (PP 0068) Reducción de la Vulnerabilidad y Atención de Emergencias por Desastres ha transferido recursos a las municipalidades, pero el ritmo de inversión es desigual y, en algunos casos, alarmantemente lento.
La comuna de Trujillo recibió S/2,614,829, pero solo ha invertido S/692,432, lo que representa un avance del 26%. El Porvenir, con una asignación de S/496,318, ha ejecutado S/154,682, alcanzando un 31% de avance. La situación es aún más crítica en Florencia de Mora, donde de los S/145,000 disponibles, solo se han invertido S/12,999, un escaso 9%.
Huanchaco muestra un progreso ligeramente mejor, con S/157,098 invertidos de un total de S/361,583 (43% de avance). La Esperanza, con S/241,995 asignados, ha invertido S/79,994, lo que equivale a un 33%. Laredo ha ejecutado S/162,289 de los S/333,264 recibidos, alcanzando un 48%.
Moche, con un presupuesto de S/193,637, ha utilizado S/55,343 (28% de avance). Poroto, con una asignación mínima de S/14,000, solo ha girado S/4,000 (28%). Salaverry, con S/45,845 disponibles, ha invertido apenas S/4,600 (10%).
Afortunadamente, algunas municipalidades muestran un mayor compromiso con la prevención. Víctor Larco Herrera ha invertido S/394,776 de los S/751,536 transferidos (53% de avance). Alto Trujillo lidera la ejecución, con S/145,016 invertidos de los S/299,638 asignados (48%).
La brecha en la ejecución de los fondos entre las diferentes municipalidades es significativa y plantea interrogantes sobre la capacidad de respuesta ante un posible incremento en la intensidad del El Niño Costero. La rápida asignación y ejecución de recursos son fundamentales para garantizar la seguridad de la población y minimizar los daños que puedan ocasionarse. La Enfen insiste en la necesidad de una preparación proactiva y coordinada para enfrentar los desafíos que plantea este fenómeno climático. La situación exige una atención inmediata y una mayor eficiencia en la gestión de los recursos destinados a la prevención de desastres.











