El incremento sostenido del calor en Honduras está elevando el riesgo de fallas en el suministro eléctrico, advirtió Alexander Godoy, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctica (Stenee). Según el experto, la demanda de energía ha aumentado de 1994 MW a 2024 MW en las últimas horas, con una proyección de alcanzar los 2225 MW en las próximas dos semanas, especialmente en la zona norte del país.
Godoy enfatizó que el problema principal no es la generación de energía, sino la red de distribución, la cual se ve afectada por el recalentamiento de transformadores y líneas eléctricas debido a las altas temperaturas, superando en algunas regiones los 40 grados Celsius. Este fenómeno es particularmente grave en las zonas oriente, occidente y el litoral Atlántico.
La antigüedad de la infraestructura eléctrica agrava la situación, con muchas líneas de transmisión operando por más de 20 o 30 años, reduciendo su capacidad de respuesta ante condiciones climáticas extremas. Un ejemplo citado es el tramo que conecta la subestación San Juan, en El Progreso, con otras regiones.
Ante este panorama, Godoy no descartó la posibilidad de apagones puntuales, indicando que algunos circuitos podrían salir del sistema debido a estas condiciones técnicas. Las cuadrillas técnicas se encuentran en alerta para mitigar los efectos del verano, aunque el impacto del calor extremo seguirá siendo un desafío a corto plazo.
Por otro lado, el diputado liberal Carlos Umaña criticó la programación de cortes de energía en la zona norte, argumentando que afecta negativamente al turismo y al comercio local, especialmente en un contexto de alta afluencia turística y temperaturas elevadas.
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