Petróleos Mexicanos (Pemex) ha advertido que el incremento en la producción de coque a nivel nacional podría comprometer la continuidad operativa de sus refinerías, situación que ya se evidencia en la refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco. Esta advertencia surge tras el reciente incendio en la fosa de almacenamiento de coque de dicha refinería, en un contexto de crecientes desafíos logísticos.
De acuerdo con el Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex, la producción de coque ha aumentado significativamente desde el inicio de operaciones de la refinería Olmeca. Antes de su puesta en marcha, el Sistema Nacional de Refinación (SNR) producía alrededor de 40 mil barriles diarios de coque; actualmente, la cifra asciende a 77.5 mil barriles diarios, un incremento del 93.8 por ciento en menos de dos años. En febrero, Dos Bocas produjo 29 mil barriles diarios, más de un tercio del total del sistema.
El aumento en la producción de coque representa un reto comercial para Pemex, que busca alternativas para su aprovechamiento, como la generación eléctrica, minimizando su impacto ambiental. Expertos como Francisco Barnés de Castro ya habían alertado sobre la falta de infraestructura para el desalojo del coque de Dos Bocas, señalando la necesidad de un flujo constante de transporte que la actual infraestructura no puede soportar.
Pemex planea invertir 3 mil 540 millones de pesos para construir un segundo tren de procesamiento que incremente el desalojo de coque y azufre, elevando la capacidad de 6 mil 224 toneladas diarias en 2025 a 7 mil 771 toneladas en 2035. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que se investiga el incendio, atribuyéndolo a la alta temperatura del coque al salir de la coquizadora. Aunque el coque tiene demanda en industrias como la cementera, su creciente producción y las limitaciones para su manejo presionan la operación en Dos Bocas y podrían extenderse a otras refinerías como Minatitlán, Cadereyta, Madero y Tula.
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