La declaratoria de emergencia del tránsito por 180 días en las principales vías de Lima, dispuesta por la Municipalidad Metropolitana, ha suscitado dudas entre expertos, quienes cuestionan la viabilidad de resolver el colapso vial en el plazo establecido. Luis Quispe Candia, especialista en transporte, advierte que la medida, si bien responde a una problemática existente, podría tener un componente político y un alcance excesivo.
En declaraciones a Exitosa, Quispe Candia expresó su escepticismo sobre la posibilidad de abarcar toda la red vial metropolitana en tan solo seis meses. Declarar prácticamente toda la ciudad en emergencia ( ) es una pretensión muy ambiciosa. Hacerlo en seis meses realmente no es posible. Eso demora años , afirmó el experto.
Si bien reconoce la urgencia de intervenciones en señalización, semaforización y diseño geométrico de las vías, Quispe Candia considera que la estrategia debería enfocarse en acciones focalizadas en corredores críticos, en lugar de una intervención generalizada. Lo que hay que hacer es empezar por las vías más críticas. Escoger una o dos avenidas y demostrar resultados concretos que la población pueda percibir , indicó.
Uno de los puntos más críticos planteados por el especialista es la exclusión de la Vía Expresa Sur dentro de las prioridades de intervención. Según su análisis, esta infraestructura presenta deficiencias que comprometen la seguridad vial, llegando a cuestionar si realmente cumple con los criterios técnicos para ser considerada una vía expresa. Una vía expresa debe tener velocidad continua. Lo que se ha construido tiene intersecciones, semáforos y vías auxiliares. Por sus características, es una avenida, no una vía expresa , precisó.
Quispe Candia detalló problemas graves en la programación semafórica de la Vía Expresa Sur, citando como ejemplo ciclos de luz ámbar de apenas dos segundos en intersecciones de gran amplitud. Esta situación, según el experto, impide que los conductores crucen de manera segura, aumentando el riesgo de colisiones. No se puede advertir a un conductor con dos segundos en una vía tan amplia. Eso genera que los vehículos queden a mitad de cruce y se produzcan colisiones , sostuvo.
La falta de un sistema de semaforización inteligente en la ciudad es otro aspecto crítico señalado por el especialista. Actualmente, los semáforos operan con programaciones fijas que no se adaptan a las variaciones del flujo vehicular a lo largo del día. Esta rigidez contribuye al congestionamiento y a la ineficiencia del sistema de transporte.
Además, Quispe Candia advierte sobre la falta de estandarización entre los distritos de Lima, ya que cada jurisdicción utiliza sistemas distintos que no se comunican entre sí. Esta falta de coordinación agrava el desorden en las intersecciones y dificulta la gestión del tráfico. Debe haber una regulación nacional que homogenice los sistemas. No es posible que cada distrito tenga un software distinto y que los semáforos no puedan coordinar entre ellos , explicó.
El rol de la Policía de Tránsito también fue objeto de cuestionamiento. Quispe Candia señaló que en muchos casos, los agentes de tránsito contradicen las señales semafóricas, generando mayor confusión entre los conductores. La policía no debería dirigir el tránsito contraviniendo el semáforo. Su función es fiscalizar. Lo que ocurre hoy solo incrementa el desorden , afirmó.
Respecto a los objetivos planteados por la municipalidad fiscalización, intervención vial y recuperación de la operatividad , el especialista fue categórico al señalar que no se lograrán cambios estructurales en el plazo anunciado. De ninguna manera se va a solucionar el problema en 180 días. Estamos hablando de años de deficiencias acumuladas , remarcó.
Quispe Candia enfatizó que la solución al problema del tránsito en Lima no solo depende de la infraestructura, sino también de la formación ciudadana. En ese sentido, propuso la necesidad de incorporar educación vial desde las etapas tempranas en el sistema educativo. La educación vial es fundamental, pero tampoco se va a lograr en seis meses. Es un trabajo de largo plazo que debe comenzar desde la escuela , concluyó.
El especialista advierte que la solución integral al problema del tránsito en Lima requiere de una planificación a largo plazo, inversiones sostenidas y una coordinación efectiva entre las diferentes entidades involucradas. La declaratoria de emergencia, en su opinión, podría ser un primer paso, pero no debe considerarse una solución definitiva. La clave, según Quispe Candia, reside en la implementación de estrategias focalizadas, la modernización de la infraestructura vial y la promoción de una cultura de respeto a las normas de tránsito.











