A un mes de la trágica muerte de Ángel López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, su familia paterna intensificó la exigencia de justicia, denunciando negligencias y buscando visibilizar un caso marcado por la violencia y el dolor. La autopsia preliminar reveló la presencia de golpes en la cabeza del menor, contradiciendo el primer informe que atribuía el deceso a un paro cardiorrespiratorio.
Mariela Altamirano, madre biológica de Ángel, y su pareja, Michel González, quienes tenían la custodia del niño al momento de su muerte, permanecen detenidos bajo prisión preventiva por seis meses, mientras la investigación avanza para determinar las circunstancias exactas de lo sucedido.
La hermana mayor de Ángel, Lara Millán, hija de Lorena Andrade, actual pareja del padre del niño, lidera una campaña de concientización en la ciudad de Comodoro Rivadavia. A través de sus redes sociales, Millán informó sobre la pegada de carteles en el centro de la ciudad con las imágenes de Altamirano y González, junto con las del juez y las profesionales que avalaron la revinculación del menor con su madre, una decisión que la familia paterna había cuestionado previamente.
Hoy pegamos carteles por todo el centro de Comodoro para pedir justicia por Ángel, para que su nombre no quede en el olvido y para que no haya más injusticias , expresó Millán en sus redes sociales. Lo hacemos con el corazón en la mano, con dolor y con amor, porque duele su ausencia y duele el silencio. Necesitamos de la colaboración de todos para seguir difundiendo, para que su historia llegue a cada rincón y para que nos acompañen en las próximas marchas. No podemos quedarnos quietos, necesitamos que nos ayuden a alzar la voz por nuestro Angelito , concluyó.
La audiencia de control de detención, realizada el 14 de abril, confirmó la continuidad de la prisión preventiva para Altamirano y González por un período de seis meses. La investigación, que también cuenta con un plazo de seis meses, se centra en esclarecer lo ocurrido en las horas previas a la muerte del niño, un caso marcado por denuncias de violencia y múltiples interrogantes.
Durante la audiencia, el juez afirmó que existe certeza de que los golpes sufridos por Ángel no fueron producto de un accidente y que González y Altamirano estaban a cargo de su cuidado. Además, planteó que, ante la presunción de que González fue quien golpeó al menor, la madre no intervino para detener el maltrato ni brindarle auxilio.
Por estos motivos, tengo por formalizada la presente investigación y voy a otorgar al MPF el plazo que ha solicitado , declaró el juez, fijando la prisión preventiva para la madre y la pareja por seis meses debido al peligro de fuga y entorpecimiento de la investigación.
La investigación se vio impulsada por el hallazgo de lesiones internas en la cabeza del menor, detectadas en las primeras pericias forenses realizadas sobre su cuerpo. Si bien aún no se cuenta con el informe final de la autopsia, este descubrimiento introduce un elemento central en la causa, obligando a profundizar las hipótesis sobre la forma en que se produjo la muerte del niño y si existió o no intervención de terceros.
En paralelo, se llevó a cabo un allanamiento en la vivienda de la madre del menor, con el objetivo de realizar una inspección ocular del lugar donde ocurrieron los hechos y secuestrar teléfonos celulares y otros elementos de interés que puedan aportar información relevante a la causa.
El cuerpo médico forense realizó una autopsia exhaustiva, tomando múltiples muestras que serán analizadas en el área de patología forense. Estas pericias apuntan a determinar la causa eficiente de la muerte, es decir, el factor concreto que desencadenó el fallecimiento del niño. Se estima que los resultados de estos estudios podrían demorar al menos una semana debido a la complejidad de los análisis y la necesidad de obtener conclusiones precisas.
Uno de los puntos centrales que deberá establecer la Justicia es si hubo dolo, es decir, intención en la producción de las lesiones, o si se trató de un hecho accidental. En ese sentido, también será clave reconstruir las circunstancias en las que se produjo la muerte y determinar el contexto en el que se encontraba el menor. La familia paterna, a través de la campaña de visibilización, busca presionar para que la investigación avance con celeridad y se haga justicia por Ángel, evitando que su caso quede impune y sirviendo como precedente para proteger a otros niños en situación de vulnerabilidad. La comunidad de Comodoro Rivadavia se ha sumado al reclamo, expresando su indignación y solidaridad con la familia afectada.











