El subcomandante del centro de mando del Ejército iraní, Mohammad Jafar Asadi, advirtió sobre la posibilidad de una reanudación del conflicto armado con Estados Unidos, en un contexto de estancamiento en las conversaciones de paz y críticas a la última propuesta iraní por parte del presidente estadounidense Donald Trump. Asadi declaró, según la agencia de noticias iraní Fars, afín al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que es probable que se reanude el conflicto entre Irán y Estados Unidos, y las pruebas demuestran que Estados Unidos no está comprometido con ninguna promesa ni acuerdo .
Estas declaraciones se producen tras la reivindicación del líder supremo del régimen iraní, Mojtaba Khamenei, quien afirmó que el país se ha consolidado como potencia militar a través de la definición y profundización de la identidad iraní-islámica en la juventud. Khamenei no ha aparecido en público desde su designación como sucesor de su padre, Ali Khamenei, coincidiendo con el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Yousef Pezeshkian, asesor e hijo del presidente de Irán, ha planteado diversos escenarios sobre el desenlace del conflicto, señalando que, si bien Irán ha sufrido daños, ha ganado prestigio internacional. Irán se ha visto perjudicado económicamente debido a los daños en la infraestructura y en su capacidad de gestión debido a la pérdida de sus mejores fuerzas, pero en términos de credibilidad y posición global se ha beneficiado hasta ahora , escribió Pezeshkian en su canal de Telegram.
Pezeshkian describió el conflicto, iniciado tras los ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero, como un evento con resultados mixtos y un desenlace aún incierto. Instó a la población a prepararse para el peor de los casos para que no nos pillen desprevenidos , al tiempo que recomendaba vivir el presente sin condicionar el bienestar personal a resultados futuros inciertos. El asesor enfatizó la importancia de la planificación ante posibles resultados negativos o positivos para ayudar a la sociedad iraní a afrontar la incertidumbre.
Por su parte, el presidente Trump ha asegurado que Estados Unidos no abandonará las negociaciones con Teherán hasta alcanzar un acuerdo definitivo, descartando cualquier retirada anticipada que implique retomar el proceso en el futuro. No vamos a irnos temprano y luego tener que volver cuando el problema resurja en tres años , declaró Trump durante un discurso en Florida.
El mandatario estadounidense afirmó que las conversaciones están avanzando a favor de Washington, aunque Teherán aún no cumple con las condiciones solicitadas por su administración. No están cumpliendo con el tipo de acuerdo que necesitamos, y vamos a hacer que esto se haga correctamente , afirmó.
Trump describió a Irán como una potencia militar desmantelada, afirmando que el país carece de armada, fuerza aérea, equipos antiaéreos, radar y liderazgo operativo. Sus líderes han desaparecido. El primer grupo, el segundo grupo, Khamenei, todos se han ido , declaró. El presidente también recordó que el régimen iraní habría matado a 42.000 manifestantes en un período de dos semanas, calificando a los líderes del país de malvados . Además, Trump sostuvo que la presión militar ejercida sobre los puertos de Irán ha diezmado al régimen.
En el ámbito económico, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó el viernes a tres casas de cambio iraníes Pedram Pirouzan Exchange, Radin Exchange y Arz Iran Exchange y a una terminal petrolera china, como parte de una campaña para cortar el flujo de ingresos que sostiene a Teherán tras el bloqueo del estrecho de Ormuz. Según el Tesoro, estas casas de cambio coordinan transacciones relacionadas con el comercio de petróleo iraní que elude las sanciones estadounidenses, utilizando redes de sociedades ficticias y cuentas bancarias internacionales para mover miles de millones de dólares .
Las sanciones se dirigen a entidades que, según el Departamento del Tesoro, facilitan la evasión de las sanciones estadounidenses, permitiendo a Irán continuar vendiendo petróleo a pesar de las restricciones impuestas por Washington. La medida busca aumentar la presión económica sobre Teherán, obligándolo a volver a la mesa de negociaciones con condiciones más favorables para Estados Unidos.
La situación actual plantea un escenario de alta tensión en Oriente Medio, con el riesgo de una escalada militar que podría tener consecuencias devastadoras para la región y para la estabilidad global. Las declaraciones de ambos lados, tanto de Irán como de Estados Unidos, sugieren una falta de confianza mutua y una creciente dificultad para alcanzar un acuerdo diplomático que evite un nuevo conflicto. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de la situación, instando a ambas partes a buscar una solución pacífica y a evitar acciones que puedan agravar la crisis.










