Santo Domingo.- Cristina Lizardo, ex presidenta del Senado y miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ha calificado de absurdo el planteamiento del Gobierno de recortar el 50% de los fondos destinados a las organizaciones políticas para hacer frente a la crisis generada por la guerra en Medio Oriente. La declaración se produjo durante la actividad de Ofrenda a los Padres de la Patria, conmemorando el Día de los Trabajadores.
Lizardo enfatizó que el PLD no ha recibido ninguna notificación oficial sobre este supuesto plan gubernamental. Tal como se ha explicado, el Partido de la Liberación Dominicana no ha sido notificado del supuesto plan del Gobierno para encarar la situación en República Dominicana , afirmó la funcionaria.
La excongresista argumentó que la propuesta es inaceptable, ya que implica la supresión de recursos que están legalmente contemplados en la Ley del Presupuesto Nacional y que son esenciales para el funcionamiento de la democracia dominicana. Es una idea fuera de lugar procurar recursos de partidos que se rigen por el presupuesto general, que es una ley , aseguró Lizardo.
Según la Ley núm. 99-25 del Presupuesto General del Estado, actualmente se asignan RD$1,620,000,000 a las organizaciones políticas, fondos que son administrados por la Junta Central Electoral (JCE). De concretarse el recorte propuesto, esta cifra se reduciría a RD$810,000,000.
Lizardo instó a que cualquier modificación en el financiamiento de los partidos políticos sea analizada exhaustivamente en las instancias legislativas correspondientes y en los propios partidos políticos. Subrayó la importancia de las organizaciones políticas como pilares fundamentales del sistema democrático en República Dominicana. Las organizaciones políticas constituyen la garantía del ejercicio democrático en República Dominicana , exhortó la exlegisladora.
La propuesta de recorte del 50% de los fondos forma parte de una serie de medidas implementadas por el Gobierno dominicano con el objetivo de optimizar los recursos del Estado y mitigar el impacto económico de los conflictos internacionales, particularmente la guerra en Medio Oriente. Sin embargo, la reacción del PLD evidencia la preocupación de los partidos políticos por la posible afectación a su capacidad de funcionamiento y participación en el proceso democrático.
La declaración de Lizardo se suma a un debate más amplio sobre la necesidad de equilibrar la austeridad fiscal con la preservación de las instituciones democráticas. La reducción de los fondos partidarios podría limitar la capacidad de los partidos para llevar a cabo actividades de promoción política, campañas de concienciación y participación ciudadana, lo que podría tener consecuencias negativas para la calidad de la democracia en el país.
El PLD, como uno de los principales partidos políticos de la República Dominicana, ha sido históricamente un actor clave en la defensa de las instituciones democráticas y el fortalecimiento del sistema político. La postura de Lizardo refleja la determinación del partido de proteger sus derechos y garantizar su capacidad de participar plenamente en la vida política del país.
La situación plantea un desafío importante para el Gobierno dominicano, que deberá encontrar un equilibrio entre la necesidad de optimizar los recursos públicos y la importancia de preservar la salud de la democracia. La transparencia y el diálogo con los partidos políticos serán fundamentales para encontrar una solución que satisfaga las necesidades del país y garantice el funcionamiento adecuado del sistema político.
La Junta Central Electoral (JCE), como administradora de los fondos partidarios, tendrá un papel crucial en la implementación de cualquier medida que se tome en relación con el financiamiento de los partidos políticos. La JCE deberá garantizar que cualquier recorte o modificación se realice de acuerdo con la ley y que se respeten los derechos de todas las organizaciones políticas.
El debate sobre el financiamiento de los partidos políticos es un tema recurrente en la República Dominicana, y la actual situación ha reavivado la discusión sobre la necesidad de reformar el sistema de financiamiento para hacerlo más transparente, equitativo y eficiente. La propuesta de recorte del 50% de los fondos podría ser un catalizador para impulsar una reforma integral del sistema de financiamiento partidario.
En conclusión, la denuncia de Cristina Lizardo sobre el recorte absurdo de fondos partidarios ha puesto de manifiesto la preocupación de los partidos políticos por la posible afectación a la democracia dominicana. La situación plantea un desafío importante para el Gobierno, que deberá encontrar un equilibrio entre la austeridad fiscal y la preservación de las instituciones democráticas. El diálogo, la transparencia y el respeto a la ley serán fundamentales para encontrar una solución que beneficie al país y garantice el funcionamiento adecuado del sistema político.











