Abril se consolida como el mes dedicado a la actividad física y la salud a nivel global, una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para contrarrestar el creciente sedentarismo, considerado un grave problema de salud pública. Especialistas del Grupo Médico Santa Paula (GMSP) advierten sobre los riesgos de la inactividad, que van más allá de la estética y afectan el funcionamiento de órganos vitales, la estructura ósea y muscular.
La doctora Carla Dias, especialista en gastroenterología del GMSP, explica la estrecha relación entre el movimiento y la salud digestiva. La falta de actividad física reduce el peristaltismo intestinal, incrementando el riesgo de estreñimiento crónico e inflamación. Además, altera la microbiota intestinal (disbiosis) y compromete la irrigación de la mucosa gástrica, afectando la secreción de enzimas y el transporte de nutrientes. ¡Muévete! No es solo lo que comes, es cuánto te mueves , enfatiza la doctora Dias.
Por su parte, el doctor Óscar González, neurólogo del GMSP, destaca la importancia del ejercicio para la salud neurológica y la longevidad. Según la Academia Americana de Cardiología, se recomiendan al menos 240 minutos semanales de ejercicio para generar una respuesta bioquímica positiva en el organismo, liberando endorfinas, óxido nítrico y equilibrando neurotransmisores como serotonina, oxitocina y acetilcolina.
El ejercicio también fomenta el crecimiento neuronal, optimiza la plasticidad cerebral y mejora el metabolismo de la vitamina D3, combatiendo la osteopenia y previniendo la acumulación de placas ateromatosas. El doctor González asegura que un alto porcentaje de problemas de salud podrían mejorar o controlarse únicamente con la práctica regular de ejercicio.
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