El biólogo genetista J. Craig Venter, figura clave en el desciframiento del genoma humano y pionero de la biología sintética, ha fallecido a los 79 años en San Diego, Estados Unidos, según ha anunciado el Instituto J. Craig Venter (JCVI). Su muerte se produjo “tras una breve hospitalización por efectos secundarios inesperados derivados del tratamiento de un cáncer diagnosticado recientemente”.
Venter saltó a la fama a finales de la década de 1990 por liderar la empresa Celera Genomics en una carrera paralela al consorcio público para secuenciar el genoma humano. En 1999, ambos grupos anunciaron sus resultados, marcando un punto de inflexión en la historia de la biología. Por este logro, Venter fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2021, compartido con John Sulston, Francis Collins, Hamilton Smith y Jean Weissenbach.
Nacido en Salt Lake City, Utah, Venter se doctoró en fisiología y farmacología en la Universidad de California, San Diego. Su carrera científica se caracterizó por un enfoque audaz y una visión innovadora, desafiando a menudo las convenciones establecidas. Desde sus inicios, demostró que los genomas podían ser diseñados y construidos, y fue pionero en el descubrimiento de genes mediante etiquetas de secuencias expresadas (EST), una técnica que aceleró significativamente los esfuerzos de mapeo del genoma humano.
El Instituto JCVI, fundado por Venter, ha destacado su liderazgo y visión transformadora en el campo de la genómica y la biología sintética. “Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de forma diferente, a actuar con decisión y a construir lo que aún no existe”, afirmó Anders Dale, presidente del JCVI. “Su liderazgo y visión transformaron la genómica y contribuyeron a impulsar la biología sintética. Honraremos su legado continuando la misión que él creó: promover la ciencia genómica, impulsar las inversiones públicas que hacen posible el descubrimiento y colaborar ampliamente para convertir el conocimiento en impacto”.
Más allá de la secuenciación del genoma humano, Venter logró un hito sin precedentes en la biología sintética al construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente. Este logro demostró que los genomas podían ser diseñados digitalmente, construidos a partir de componentes químicos y “activados” para controlar una célula viva, abriendo nuevas posibilidades en la creación de organismos con funciones específicas.
Su curiosidad científica lo llevó a explorar los océanos del mundo a través de la Expedición de Muestreo Oceánico Global Sorcerer II. Utilizando la metagenómica, Venter y su equipo revelaron una extraordinaria diversidad microbiana, descubriendo millones de genes nuevos y ampliando el universo conocido de familias de proteínas. Este trabajo profundizó la comprensión del microbioma oceánico y su papel fundamental en los sistemas planetarios.
A lo largo de su carrera, Venter fundó varias compañías dedicadas a la aplicación de la genómica y la biología sintética en la salud y la sociedad, incluyendo Synthetic Genomics, Inc., Human Longevity, Inc. y, más recientemente, Diploid Genomics, Inc. Su objetivo era traducir los avances científicos en herramientas prácticas para mejorar la vida humana y abordar desafíos globales.
El legado de Venter se extiende más allá de sus descubrimientos científicos. Su enfoque emprendedor y su capacidad para movilizar recursos y equipos de investigación inspiraron a una nueva generación de científicos y empresarios. Su trabajo ha sentado las bases para el desarrollo de nuevas terapias, diagnósticos y tecnologías en áreas como la medicina personalizada, la agricultura y la energía.
En particular, la publicación del primer genoma humano diploide de alta calidad, liderada por Venter y sus colegas, demostró la importancia de capturar la variación genética heredada de ambos padres, un factor crucial para comprender la susceptibilidad a enfermedades y la respuesta a tratamientos. Este logro representó un avance significativo en la genómica y allanó el camino para estudios más precisos y personalizados.
La comunidad científica lamenta profundamente la pérdida de J. Craig Venter, un visionario que transformó nuestra comprensión de la vida y abrió nuevas fronteras en la investigación biológica. Su legado perdurará a través de sus descubrimientos, sus innovaciones y la inspiración que brindó a tantos científicos en todo el mundo. El Instituto J. Craig Venter se compromete a continuar su misión de promover la ciencia genómica y traducir el conocimiento en impacto para el beneficio de la humanidad.

