Los precios del petróleo superaron los 123 dólares por barril este jueves, nivel no visto desde 2022, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y la posible prolongación del bloqueo estadounidense a puertos iraníes. El petróleo Brent, referencia global, experimentó un aumento superior al 12% al inicio de la jornada, llegando a alcanzar los 126 dólares. Paralelamente, el petróleo WTI, de referencia en Estados Unidos, subió más de un 3%, superando los 110 dólares por barril.
Este incremento se produce en un momento en que el precio promedio nacional de la gasolina en Estados Unidos ha alcanzado los 4,23 dólares, el valor más alto en cuatro años, según datos de la AAA. Este aumento en el precio de los combustibles se atribuye al alza generalizada de los precios de la energía, desencadenada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ya ha provocado un incremento superior al 27% en los precios.
Las negociaciones directas entre Estados Unidos e Irán han fracasado, manteniendo el Estreito de Ormuz, una vía marítima crucial para el transporte de petróleo y gas, prácticamente cerrado. Fuentes familiarizadas con las negociaciones revelan que el presidente Donald Trump ha expresado su deseo de mantener el bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes. Su equipo ya estaría trabajando en la preparación para una posible prórroga, incluyendo el cierre a largo plazo del Estreito de Ormuz.
Desde el inicio de la guerra, a finales de febrero, el tráfico diario a través del estrecho se ha reducido a niveles mínimos, lo que la Agencia Internacional de Energía ha calificado como "la mayor interrupción en el suministro de la historia". El contrato de Brent para junio está a punto de expirar, lo que ha provocado una migración del volumen de negociación a los contratos futuros de julio, que superaron los 113 dólares por barril en la noche del miércoles.
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